La especulación en los videojuegos

Nuestra vieja amiga, la especulación

Cuando hablamos de coleccionismo, la especulación sobrevuela nuestras conversaciones como una hurraca sigilosa que desea posarse en nuestros hombros para mostrar su sonrisa de vieja avara. Siempre al acecho, esta operación comercial genera fuertes discusiones entre jugadores y coleccionistas.

La especulación existe tanto en la compra-venta de juegos y sistemas actuales como en el mercado de los títulos clásicos. El primer problema del debate se genera en los diferentes conceptos de especulación que tenemos cada uno de nosotros. La mayoría de los aficionados no considera como especuladores a quienes compran un par de artículos para sacar algún dinerillo extra con la intención de invertirlo en incrementar sus bibliotecas. Sin embargo, aquellos que adquieren varios artículos con el único fin de sacar beneficios son considerados especuladores por una gran parte de la comunidad.  

Asimismo, tampoco se suele considerar especulador al coleccionista que vende parte de sus adquisiciones por cualquier circunstancia de la vida. Uno puede sentirse tentado a vender cuando el valor de los artículos de la colección se ha incrementado exponencialmente con el transcurso de los años.

La clave del problema parece estar tanto en la intención de la venta como en el motivo por el cual se acapara un artículo. A priori, la práctica comercial es similar en todas sus variantes, pero en algunos casos se acepta y en otros se considera perjudicial para el sector, los jugadores y los coleccionistas.   

Coincidiremos en que el especulador más dañino para la comunidad es quien puede acaparar un producto, crea una escasez ficticia, espera a que aumente la demanda y, en consecuencia, incrementa los precios. De este modo, se tacha de especulador a quien sin saber nada de videojuegos invierte con la esperanza de multiplicar el valor de la compra en un futuro. El dilema no está en el desconocimiento de la afición, sino en la idea de poder sacar un beneficio exprimiendo a inocentes jugadores y coleccionistas. El objeto no tiene ningún valor sentimental para ellos, y encuentran una extraña satisfacción en estafar, según su pensamiento, a los incautos. Este caso se observó claramente con el lanzamiento de las mini consolas de Nintendo. Muchos se lanzaron a comprar múltiples consolas con la esperanza de revenderlas por un valor mucho más elevado con el único afán de hacer chanchullos.

Además, las consolas minis de cualquier compañía son un buen ejemplo de cómo usar la nostalgia para remover la mente de aquellos que crecimos con las maquinas originales. Con la sugerencia del recuerdo a modo de carnada, consiguen que los jugadores muerdan y compren el producto. Podemos observar que estas consolas fueron simplemente una maniobra comercial, y no el tributo que todos esperábamos, cuando  multitud de consolas llenan las estanterías de las tiendas de segunda mano o han sido  olvidadas en un cajón del cual nunca saldrán. Toda esta especulación con el material retro, venga de particulares o de las mismas empresas, tiene fecha de caducidad.

Hace ya algunos años, los que crecimos con NES, Mega Drive, SNES y Atari, entre otras consolas de finales de los 80 hasta mediados de los 90, dejamos de verlas como algo viejo y empezamos a contemplarlas como objetos de colección. Así comenzó esta burbuja y toda la locura con estos artículos. Algunos comprendieron antes esta situación y acapararon mucho material; otros llegamos tarde, o así nos lo hicieron ver cuando se inflaron los precios y se creó una escasez ficticia.

Desde 2015, el precio de los artículos ha sido una montaña rusa sólo de subida, pero todo lo que sube, baja. Este mercado no será una excepción. El mercado fuerte del retro está entre los jugadores que nacimos en los 80. Ahora queremos recuperar aquellos juegos y consolas con los que crecimos. Aquellas que en muchos casos fueron tiradas a la basura, intercambiadas o vendidas. En aquellos tiempos, teníamos una mentalidad diferente, era habitual cambiar un juego por otro y vender una consola para conseguir otra de nueva generación. Por lo tanto, es posible que pasado una década, empecemos a tener otras cosas en mente o se pierda el interés manifestado a día de hoy. De esta manera, veremos un aumento de material clásico a la venta; sus propietarios lo sacaran al mercado porque para sus hijos o nietos estos artículos solo tendrán un valor económico. Aumentará el material disponible, y disminuirá la demanda. Los jugadores de la era Fornite y del producto digital ya ven los juegos físicos como algo obsoleto, así que imaginar los artículos retro. Si pensamos que este mercado sólo se revalorizará, solo jugamos a ser profetas y alejarnos de la realidad actual.

Estamos sacando conclusiones generales, puesto que seguramente algunos artículos tendrán precios desorbitados debido a su escasez. Es algo normal, aunque en 20 años pueden pasar muchas cosas y el ritmo de precios en aumento no puede sostenerse eternamente.

Todos acabamos participando en el circo, tanto si consideramos la especulación como una  práctica lícita o, por el contrario, un comportamiento indeseable. Todos podemos especular con cualquier producto de diferentes maneras, al igual que podemos comprar artículos por encima de su valor cuando tenemos recursos. Unas prácticas afectan más a los coleccionistas y otras influyen al jugador corriente, pero ninguno de ellos saldrá ganando con el paso de los años.

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16 comments

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  1. Largore 13 octubre, 2020 at 12:50 Responder

    La especulación tiene un gran problema y no es sólo la subida de precios, es mucho más humano, los “listos”/estafadores, q si tienes una primera edición muy deseada eres libre de ponerla al precio q quieres, otra cosa es q termines comiendotela con patatas fritas.por q nadie te la compra a ese precio, el problema es cuando venden reproducciones a precio de primera edición y las ofertas como primera edición o juego q tiene sus “x” años. Por suerte o por desgracia en el mundo retro del spectrum hay un “tipo” q se dedica a hacer reproducciones e intenta venderlas a gente nueva en el mundo retro o q no está muy metida a precio de oro q van con la ilusion de comprar un juego q marco sus vidas, copias semi-perfectas por q imprimir una carátula con los desgastes y dobleces propias del juego, teniendo el papel donde se a impreso impoluto sin las dobleces o el desgaste da q pensar, o vender ediciones de juegos de una distribuidora q jamás lo saco en su día, este pollo por lo q se ha sabido tiene una imprenta profesional y así consigue dar el pego, no lo hace con una impresora laser como podría intentar hacerlo cualquiera en casa. Por suerte es un personaje conocido y cada poco tiempo se publicita su forma de actuar y los productos q ofrece para q la gente no pique.
    En “gualapop” he visto cartuchos de nintendo nuevecitos, con sus manuales y cajas impolutas, no te dicen q son reproducciones, q dan muy bien el pego, prácticamente son perfectas, salvo por un pequeño detalle, los tornillos, quien haya ido a desmontar un cartucho de nintendo o una consola sabe q los tornillos no son de estrella o planos…..
    Por desgracia en estos tiempos hay q estar muy atento por q te la intentan meter doblada, por suerte hay no todo el mundo es así y aún queda gente seria q te dice si es una repro.

    • Romo 13 octubre, 2020 at 15:18 Responder

      Toda la razón en lo que comentas, hay mucho estafador en el mundo retro, por desgracia se aprovechan de la gente que solo quiere recuperar esos artículos y recuerdos para revivirlos con sus hijos o amigos. Yo tengo fichados a varios de estos personajes y lo he puesto en conocimiento de sus posibles compradores. Es un buen tema para otro artículo, cómo diferenciar repros y dar algunos consejos para no ser estafado. Otro tema del que no se habla y seguramente sea más importante: mucho cuidado con quien se queda para comprar un artículo caro, saben que llevas dinero encima y eso puede ser peligroso, nunca debes ir solo. Yo he visto varios anuncios un tanto sospechosos.

    • Belmont 19 octubre, 2020 at 12:00 Responder

      No me puedo creer que intenten engañar con cintas de Spectrum. Me has dejado a cuadros. Es un sistema que pocos querían conservar, conozco a gente que regaló grandes colecciones porque les daban dos duros. ¿Hay tanto interesado para que hayan subido así los precios?

      Aunque las portadas eran espectaculares, no me veo comprando un juego de Spectrum a día de hoy. La idea de esperar a cargar un juego y que luego diera error todavía me da escalofríos.

  2. Voyevodus 13 octubre, 2020 at 15:28 Responder

    Es curioso como según la definición de especulador del artículo (muy acertada), lo primero que se me ha venido a la mente es Nintendo.

    Yo no pago más de 40 pavos por un juego retro, salvo rarísimas excepciones. Si pasa de ahí, o me jodo, o pillo una repro, o el cartucho suelto y me pillo una caja repro.

    • Romo 13 octubre, 2020 at 17:21 Responder

      Por 40€ Voyevodus poco compras ya, al menos buenos títulos y en buen estado. Yo también tengo unos límites muy marcados a la hora de comprar, no supero lo que yo creo que vale, por que si no haces eso te arruinas. Yo me decanté hace tiempo por los everdrive y es verdad que para los más puristas no es lo mismo, es cierto, pero oye por un unos 50€ tengo todo el catálogo de Mega por ejemplo.

  3. Largore 13 octubre, 2020 at 15:33 Responder

    A mi me tira más los everdrive q las repros, vas a jugar igual y ganas en espacio, y puedes ir añadiendo juegos traducidos, eso sí hay repros q superan al original. Y si no tienes la consola, tener un pc antiguo solo para emuladores es lo mejor.

    • Romo 13 octubre, 2020 at 17:25 Responder

      Hay repros muy buenas y lagunas mejoran al original. Hay dos tipos: las chinas que son muy malas, plástico de muy baja calidad y aunque es cierto que son el mismo juego dan una sensación cutre. Luego están por las que me decanto últimamente, repros hechas de cartuchos originales con impresiones en las carátulas de muy buena calidad, son más caras pero merecen la pena.

  4. Voyevodus 14 octubre, 2020 at 09:20 Responder

    Por 40 pavos o menos te puedes comprar casi todo el catálogo de Mega Drive. Hay juegos que no, claro, pero también hay juegos que por mucho menos. Hace no mucho compré el Fantasia por 10 pavetes, por ejemplo.

    Con NES y SNES el problema son las cajas de cartón. Si están en buen estado el precio se dispara, pero cartuchos sueltos encuentras de casi todos los juegos a unos 40 pavos también. Le metes 5 o 6 pavos una caja repro y arreando.

    • Romo 14 octubre, 2020 at 18:50 Responder

      Yo me refiero a juegos completos, con su caja e instrucciones, cartuchos sueltos los que quieras claro… El problema son las cajas de Nintendo de cartón, vale más la caja que el juego, las que fueron a la basura, madre mía…

  5. Ruryk Z 14 octubre, 2020 at 18:44 Responder

    Metiéndome en polémica, lo que es la especulación no lo veo como algo que haga mucho daño siempre y cuando esté justificada. Hay juegos o consolas que adquieren un halo especial porque hay pocos o por la edición que es y el precio hace que no sean alcanzables para la mayoría. O para quien los tiene que sea algo que todos deseamos y lo guarden como si fuera el Santo Grial.
    Pero lo que digo, siempre y cuando quien lo tenga sepa lo que tiene y quiere tenerlo. No hacer negocio sucio. Y mucho menos aprovecharse de los que queremos este mundillo.
    Tengo muchas ganas del cartucho de RE2 de N64 pero soy consciente de que hay pocos y no pienso gastarme lo que piden por uno de ellos de segunda mano. Y envidio a quien lo tiene pero no me parece mal las cantidades que piden, yo haría lo mismo, porque mucho me deberían dar para deshacerme de tal joya. Eso sí, como algún día lo encuentre en el típico mercadillo a buen precio sabré que he triunfado, jajaja.

    • Romo 15 octubre, 2020 at 16:06 Responder

      El Resident Evil 2 de N64 es uno de los juegos que más ganas tengo de poseer, tengo varios en seguimiento, pero de 200€ no bajan y me esta costando resistirme. Al final caerá, lo sé.

    • Ruryk Z 17 octubre, 2020 at 13:13 Responder

      ¿¿Jamás?? ¿¿En serio?? ¿¿Y eso Rubio?? Jajajajaja por curiosidad. Es que me parece el cartucho más goloso de N64 junto con el Conker. Más por lo que significa que por el juego en sí, que es uno de los mejores de la historia y ahí no admito discusión jajaja.

  6. RUBIO 17 octubre, 2020 at 13:57 Responder

    Es una broma que tengo con Romo, RU. No obstante, siempre veré a RE2 como un clásico exclusivo de la primera PS. Aunque tenga versiones en otras plataformas. Trasladarlo a N64 y comprimir sus famosas cinemáticas en un cartucho fue una proeza, pero es cierto que antes de esta versión me compraría otros juegos retro para mi colección.

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