FENÓMENO FARMING

Todo videojuego surge de una idea y todo simulador comienza con el propósito de interpretar, por ejemplo, trabajos cotidianos como camionero, soldado, mecánico, cazador, piloto, pescador… Esa experiencia debe ser lo más realista posible pero ante todo tiene que ser divertida. Parece sencillo pero en absoluto lo es.

Giants Software apostó de forma arriesgada dentro un genero de por sí más osado que la mayoría con una propuesta incluso menos atractiva si cabe: ser tu propio granjero. No parece muy emocionante pero nada más lejos de la realidad, Farming Simulator ha sido un éxito y muestra de ello es la enorme comunidad que posee a nivel mundial. Desde su comienzo en 2008 no ha parado de evolucionar pero siempre manteniéndose fiel a su concepto original.

Los comienzos no son fáciles y este simulador no es una excepción ya que empezamos con una modesta granja, un pequeño terreno y algunas máquinas de trabajo que mejor estarían expuestas en un museo agrícola. La mecánica es sencilla; cultivar y gestionar los campos, la cría y cuidado de animales como: ovejas, cerdos, vacas, gallinas y hasta caballos, como hemos visto en la última entrega, los cuales debemos entrenar a diario. La incorporación de animales en Farmig Simulator ha sido cada vez mas notoria hasta convertirse en una de las principales fuentes de ingresos de nuestra granja, no obstante su cuidado es laborioso debido a que su alimentación y limpieza son una tarea constante para que su producción sea adecuada y así poder sacar su máximo rendimiento. Sin embargo nuestra tarea principal siempre será cultivar.

El cultivo y la preparación de los campos ha ido haciéndose cada vez mas realista, no basta con echar unas semillas y sentarte a esperar. Contamos con un amplio repertorio de cultivos pero su plantación es similar (labrar, plantar, abonar, quitar malas hierbas y recolectar). Para ello contamos con una gran variedad de máquinas que nos llevará un tiempo dominar, sin duda un aspecto trabajado que con el paso de los años ha ido mejorando sustancialmente, detallando estos vehículos especiales con mucho mimo, tanto en su diseño exterior como en el acabado de sus habitáculos. Un aspecto a destacar es que toda esta maquinaria es real y desde 2008 no ha parado de crecer, incorporando también nuevas tareas adicionales para el jugador, como leñador o transportista, sumando a nuestra tarea principal otros trabajos para terceros.

Farming Simulator 19

Es cierto que las primeras entregas eran algo toscas y primitivas en cuanto a gráficos, controles y otras acciones, pero en 2014 vimos un salto significativo que sentó las bases para futuros Farming y con su entrega de 2018, Farming Simulator 19, presentaron su proyecto más ambicioso. Aunque nació como simulador para PC poco a poco ha ido incrementado su presencia en consola, un género que con los años ha ido mejorando su adaptabilidad a estas plataformas, aunque por mi experiencia se disfruta más en PC por diversos motivos más allá de las preferencias en su control (expansiones constantes, mapas más completos, amplia flota de vehículos…) Sin embargo para está última entrega opté por la versión de Xbox One y debo decir que me ha sorprendido su facilidad en el manejo frente a la de PC.

Las mejoras gráficas han ido en consecuencia con la evolución del hardware y ahora apreciamos mejora en el nivel de detalle, un movimiento más fluido y profundidad en sus escenarios. En este último aspecto empezamos a echar en falta algo más de innovación y variedad, los mapas son muy similares desde hace algunos años y necesitan un cambio. Otro detalle que se ha echado en falta desde el principio es percibir más vida dentro del mapa, aunque hay tráfico y gente en el pueblo no hay otra actividad o presencia en los campos a parte de ti, a no ser que juegues online. Como reivindico casi siempre en este tipo de juegos, en Farming Simulator todavía existe un interesante margen para desarrollarse como simulador, como por ejemplo poder interactuar con proveedores, tenderos, encargados de fábricas etc. Es algo que ya esperábamos en la última entrega pero nunca llegó, al igual que un pulido en el manejo de las máquinas.

Farming Simulator

Farming Simulator engancha desde el principio pero es cierto que antes debe atraerte su propuesta y, después, como buen simulador, su avance es lento y hay que dedicarle muchas horas. Sin duda no es una experiencia para todos pero no por ello hay que restar mérito a su éxito: trasladar las labores del mundo rural a un videojuego de forma divertida y con buenos resultados.

Permanecemos a la espera de su próxima entrega, los Farming salen al mercado cada dos años y este 2020 no hemos tenido, excepto en Nintendo Switch, que es la versión de 2018. Dentro de la comunidad, de la que formo parte de manera activa, hubo malestar cuando se conoció la noticia. Sin embargo, y a diferencia de otras compañías, Giants explicó honestamente que una nueva entrega este año no habría aportado suficientes novedades como para justificar un nuevo juego. Finalmente han decidido esperar a 2021 mientras preparan un Farmig Simulator que esté a la altura, con esas mejoras y novedades que todos sus seguidores aguardamos con muchas ganas.

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Romo

Veterano superviviente de la gran Guerra de los 16 bits, incondicional de los juegos y consolas Retro. Actualmente perseguido por Sony por su militancia en el bando Xboxer y alta traición a PlayStation

8 comments

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  1. RUBIO 1 junio, 2020 at 13:46 Responder

    Farming Simulator siempre me ha llamado, como la mayoría de los simuladores, pero nunca encuentro el momento de cogerlo por banda y ponerme. Reconozco que la falta de tiempo y tantos juegos disponibles muchas veces obligan a priorizar. Esa cantidad de vehículos agrícolas con su estupendo diseño y marcas reales, cada uno con su función, manejo, etc… siempre me recuerdan que es uno de esos juegos pendientes que debo jugar antes o después. Y ahora con tu entrada ese recordatorio pesa un poco más, Romo.

    Un saludo

  2. Romo 1 junio, 2020 at 14:05 Responder

    Yo llevo enganchado a este simulador desde 2008 y su evolución para mi ha sido de las más significativas.Como han mejorado los entornos, el detalle de cada máquina es impresionante, hasta el más pequeño tornillo está presente y la incorporación de los animales se ha hecho más notable con cada entrega.Para mi es una maravilla como una idea sencilla puede convertirse en todo un éxito.Pero tiene un problema y es que te absorbe totalmente, un ejemplo de ello es que en este título rozo las 400 horas jugadas.Un año que me tuvo pegado dejando de lado todos los demás juegos,por eso entiendo lo que dices y sé que puede dar pereza empezarlo pero te lo recomiendo.Que sepas que te quedarás sin amigos porque solamente querrás jugar a Farming.

  3. Ruryk Z 1 junio, 2020 at 20:49 Responder

    Me pasa lo mismo con los simuladores que a Rubio, me llaman mucho la atención pero no encuentro el momento de ponerme con alguno de ellos y echarle 400 horas como tú Romo. Aunque es algo que asocio mucho a PC, un controller de consola no llega a la rapidez y comodidad del combo teclado y ratón. Al último que jugué fue a Tropico 5 en PS4 y lo tuve que dejar porque no me hacía a una interfaz así.
    Pero si me pongo con alguno creo que será del estilo de este Farming Simulator, prefiero a la gestión a la conquista de territorios. ¡Muy buen artículo Romo!

  4. Romo 2 junio, 2020 at 00:13 Responder

    Gracias Ruryk Z. Yo reconozco que soy un fanático de los simuladores de todo tipo, me apasionan, al igual que los juegos de estrategia.Los Farming me absorben de una manera brutal, y te digo más, cuando salió el último en 2018 estaba inmerso el el Red Dead Redemption 2 y cuando compré el Farming no volví a tocarlo hasta un año después.Es un simulador con una mecánica sencilla pero apasionante a la vez. Y esta versión para Xbox One me ha gustado mucho pero prefiero la de PC, mucho más completo.

  5. Voyevodus 2 junio, 2020 at 10:34 Responder

    Interesante, pero yo estos juegos no los toco. En la vida real sí me gustan las granjas. Mi padre tiene animales y hace poco estuve cerca de montar una explotación extensiva de campo de cerdos ibéricos y no descarto hacerlo en un futuro próximo. El tema de los cultivos ya me mola menos, aunque también he pasado algunas jornadas con amigos que se dedican a ello. Hasta hace poco iba mucho a mi pueblo.

    Tampoco me gustan los juegos de estrategia. Más allá de los juegos, me gusta, tendré escasos 12 o 14 libros. Pero lo que de verdad me apasiona es la táctica. Tendré unos 200 libros sobre el tema.

  6. Romo 2 junio, 2020 at 11:15 Responder

    Siempre digo lo mismo cada rama de juegos esta hecha para un tipo de jugador y este no es una excepción,pero lo que si te digo es que los farming han llegado a un nivel de realismo impresionante y es como si estuvieras en una granja real.Y las máquinas que yo también conozco muy bien por que soy de pueblo, son fieles a la realidad 100×100, cada minino detalle esta plasmado. Aunque es un género poco interesante a primera vista consigue engancharte.Y respecto a la táctica hay títulos maravillosos en PC, sobre todo de la Segunda Guerra Mundial, táctica y estrategia basada en batallas reales.

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