Análisis Wreckfest

Carrera de destrucción

Los que nacimos durante los años 80 crecimos con la acción al volante como algo habitual, casi como un elemento de la cultura pop. El cine, las series, dibujos animados, cromos coleccionables y muchos juguetes nos inculcaban la velocidad y la importancia de los vehículos con personalidad, muchas veces como valioso complemento para el protagonista de una historia. Las persecuciones repletas de acción, con aparatosos accidentes y saltos, eran ingredientes que garantizaban diversión y entretenimiento. Posiblemente estas sean las influencias que me hacen apreciar juegos como Wreckfest o la serie Burnout. El terreno de la simulación siempre es gratificante pero durante los últimos años no hemos recibido demasiados juegos de conducción arcade que merezcan la pena, sin olvidar tampoco a Need for Speed.

Siguiendo la estela de FlatOut y Destruction Derby pero con una propuesta un poco más profunda y por supuesto más avanzada técnicamente, Wreckfest nos invita a participar en un festival de velocidad y destrucción donde todo vale. Golpes, virajes, cierres al límite, incluso exterminar a tus oponentes es posible mientras destrozamos nuestro propio coche intentando quedar en primera posición. Conducir agresivamente durante una carrera, sobrevivir a tus arriesgadas maniobras, a las embestidas de tus contrincantes y ganar la partida al mismo tiempo es un reto desafiante que nos pondrá a prueba.

La propuesta de BugBear Entertainment es entretenida y resulta espectacular gracias a sus accidentes y a la emoción de sus carreras, dotadas de una gran fluidez con hasta 24 vehículos en pantalla; corriendo, chocando, saltando por la aires y destrozándose en pedazos que se esparcen por todo el circuito junto a otros llamativos efectos de destrucción. Su control es una delicia, el funcionamiento de los vehículos y las sensaciones que estos trasmiten también están a la altura junto a un sistema de físicas y daños realmente buenos. Todo esto, combinado con elementos como la tracción, el comportamiento de los coches en las diferentes superficies y un diseño de circuitos estudiado para fomentar este tipo de competición destructiva, se traduce en pura diversión y un amasijo de hierros al terminar cada circuito.

Aunque estemos hablando de un apuesta arcade, Wreckfest tiene su toque realista y cuenta con cierta profundidad. Mientras demostramos nuestra pericia al volante intentando superar a nuestros rivales a base de agresivos movimientos, los daños que recibimos modifican la apariencia de nuestro coche hasta dejarlo irreconocible. Cada impacto que recibimos o aplicamos sobre los rivales puede afectar al funcionamiento del vehículo, dañando por ejemplo la dirección, la respuesta de los frenos o el rendimiento del motor. Incluso podemos ser destruidos. Estos daños podemos observarlos en tiempo real gracias al HUD que tenemos en pantalla donde se muestra la parte afectada, nuestro nivel de vida y el de cada oponente. Resulta interesante destacar que podemos desactivar esta información para conseguir una experiencia más real e inmersiva, también es posible ajustar ciertos elementos del coche antes de de una carrera, escoger el tipo de daño entre normal o realista, así como el nivel de la IA de los contrincantes, que es bastante convincente.

Gracias al modo Trayectoria, donde disponemos de 5 campeonatos con carreras y otros disparatados eventos de destrucción, el juego consigue mantener muestro interés y nos anima a seguir compitiendo constantemente. Según avanzamos vamos desbloqueando diferentes tipos de coches, protecciones, mejoras para el rendimiento/mecánica, apariencia/pintura y un sistema de puntos de experiencia y créditos que garantizan partida para rato. Durante las carreras también podemos ser recompensados consiguiendo objetivos adicionales, como hacer virar sin control a un determinado número de vehículos, causar una cantidad concreta de daños o destruir rivales.

El aspecto y diseño de los vehículos me ha gustado mucho, variados y clasificados por clases, la mayoría de ellos están inspirados en modelos americanos de los años 70-80, aunque también hay europeos y japoneses. Todos ellos están clasificados por categorías y según vamos modificándolos podemos hacer que pasen de una categoría a otra (ciertos eventos solamente comprenden una categoría concreta). Comprobar como van abollándose y desprendiéndose partes de una carrocería en continuo deterioro es una gozada constante, así como la conducción, diferente en cada uno de ellos.

El diseño de los circuitos también es bueno y poseen una diversidad moderada y mixta en superficies, sin embargo es una lástima que no se hayan introducido efectos metereológicos durante las carreras, competimos siempre de día con alguna leve variación. También es mejorable la vista interna del habitáculo, aunque cumple su cometido. Un poco más de variedad en los eventos de destrucción también se hubiera agradecido aunque su modo multijugador online y los eventos personalizados son un gran aliciente. Toda esta destrucción al volante está acompañada a ritmo de una banda sonora de calidad, repleta de canciones pegadizas y contundentes que no podrás quitarte de la cabeza.

No obstante, el gran encanto de Wreckfest consiste en saber aplicar la dosis exacta de agresividad y pericia al volante durante cada carrera. Encontrar ese equilibrio requiere cierta técnica y cuando se domina es muy divertido. El sistema de progresión y su contenido redondean una fórmula que consigue catalogarlo como un título de conducción muy recomendable si te gusta la velocidad, la acción y los golpes.


El verdadero encanto consiste en saber aplicar la dosis exacta de agresividad y pericia al volante

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RUBIO

Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica que desafíe tendencias comerciales y accesibles.

3 comments

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  1. Voyevodus 3 octubre, 2019 at 14:36 Responder

    Gran review.
    Algunos de los mejores análisis que se pueden leer en castellano sin duda los firma el señor Rubio.
    ¿Esto se puede jugar con volante? Lo ponemos un día en el simulador…

  2. RUBIO 3 octubre, 2019 at 22:21 Responder

    Gracias una vez más por tus palabras y aportes, Voye.
    Muy divertido este Wreckfest, si señor, y efectivamente puede jugarse con volante.

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