El fin del formato físico viene gestándose desde hace tiempo. Oficialmente, las consolas adoptaron el formato digital como alternativa durante la séptima generación, con Xbox 360 y PS3. Sin embargo, con la llegada de Xbox One y PS4, la industria cambió de estrategia y normalizó el hecho de que todos los grandes lanzamientos llegaran tanto en formato físico como digital.
De hecho, en los inicios de la pasada generación, en 2013, Microsoft quiso acelerar el cambio mediante prácticas poco ortodoxas. Entre ellas, la conexión permanente y el sistema DRM que vincula cada juego a una cuenta digital, acabando así con el mercado de segunda mano. Por aquel entonces, Sony dio un paso al frente y dijo que seguiría apostando por el formato físico, sus discos no quedarían vinculados al propietario original y su consola no requeriría conexión permanente. En aquel momento la marca PlayStation volvió a conquistar a los jugadores. Sin embargo, la aparición de los servicios de suscripción y la llegada de consolas sin lector confirmaban que la transición al formato digital continuaba inexorable.


Resulta irónico y cínico que finalmente haya sido PlayStation quien ponga fecha al fin del formato físico. A partir del 2028, Sony dejará de fabricar juegos en disco para sus consolas. Una semana antes, como si fuera un vulgar cómplice, Rockstar anuncia que GTA VI llegará únicamente en formato digital. Por si fuera poco, proclamaron una «edición física» con un código descargable, sin disco. Todo un ejercicio de arrogancia y menosprecio hacia el jugador.
El traidor y su vil puñalada por la espalda. Figura habitual, tanto en la vida real como en la ficción de la gran pantalla. La industria del videojuego no iba a ser menos. A menudo resulta inesperado y doloroso. Sabíamos que tarde o temprano sucedería. Sin embargo, en esta ocasión el sentimiento genera un nivel de rabia mayor, al conocerse la mano ejecutora que asestará el golpe definitivo al formato tradicional.
Existe un valor innegable en el formato físico que va más allá del simple juego; representa una conexión real con el jugador, un enlace con una época pasada más directa y auténtica. Frente a la era actual de descargas obligatorias, parches de lanzamiento y esperas eternas, el coleccionismo defiende la autenticidad de lo tangible, la inmediatez y el placer visual de una estantería con tus juegos favoritos.

Aunque es evidente que el mercado ya se encamina de forma imparable hacia lo digital, este sistema carece del atractivo que tienen las ediciones físicas. Por eso, los lanzamientos en disco de títulos originalmente digitales y las ediciones de coleccionista llenas de extras siguen siendo hitos muy celebrados, a pesar de que este ecosistema a veces atraiga el problema de la especulación. Más allá de la nostalgia, el formato físico se posiciona como la única herramienta verdaderamente eficaz para la preservación histórica del videojuego. Es la garantía real de que el usuario mantendrá la propiedad y el acceso a sus títulos favoritos en el futuro, independientemente del cierre de servidores o decisiones empresariales. El momento de activar el «modo retro» ha llegado. Muchos lo hemos tenido en paralelo con el catálogo actual desde hace años, cuando veíamos que la magia de los juegos empezaba a disiparse.
Que la próxima generación va a ser 100% digital es algo que casi todos esperábamos. Sin embargo, odio que insulten la inteligencia de los jugadores cuando dicen que el formato digital busca abaratar costes. Decían que los juegos digitales serían más baratos que las copias físicas. MENTIRA, tienen el mismo precio y en algunas ocasiones resultan más caros. Quieren el monopolio, ganar más dinero ofreciendo cada vez menos. Por otro lado, todavía está por ver el coste que tendrá el almacenaje de información en los servidores, con videojuegos cada vez más grandes y potentes. Los precios de las memorias no paran de subir. Nada será más barato.

La gran realidad es que las grandes compañías, Sony, Microsoft y Nintendo no tienen grandes proyectos en marcha que merezcan la pena. Aprovecharon el hype por la ausencia de stock de sus consolas debido a la crisis de los componentes, encareciendo el precio de las máquinas. Han experimentado llevando juegos exclusivos a la competencia. El hecho es que esta industria está agotada desde hace mucho tiempo. Constantes remakes, remasterizaciones, degradación de las sagas, comercialismo y wokismo malsanos cada vez más presentes en un medio que no necesitaba nada de esto.
La comunidad de jugadores está indignada. Las tiendas y editoras también muestran un fuerte rechazo a la decisión de Sony. Sin embargo, la triste realidad es que presumiblemente Sony seguirá vendiendo sus consolas y juegos descargables a cholón. GTA VI se lanzará íntegramente en digital pero esta decisión no impedirá que venda millones de copias inexistentes, logrando un nuevo récord. La hipocresía de nuestros días no conoce límites, en todos los ámbitos.

Siempre he tenido muy claro lo que quiero y espero de este medio. Por este motivo, no contribuiré a engrosar esas listas de beneficios y estadísticas manipuladas. Tenía claro desde el minuto uno que iba a prescindir de GTA VI pero ahora también sé que no volveré a comprar una consola PlayStation.
Podría decir que el panorama actual me apena sobremanera pero no sería del todo cierto. Llevo mucho tiempo mentalizado, preparándome para este momento. Estamos más que dispuestos para revivir el gran legado que nos ha dejado el videojuego en todas nuestras estanterías. Afortunadamente, muchos jugadores, ya veteranos, hemos tenido la gran suerte de vivir la mejor época del videojuego y eso nadie podrá arrebatárnoslo.







Me parece triste pero también irremediable. La próxima generación será only digital, eso estaba más claro que el agua. La pena también es la muerte del mercado de segunda mano y la reventa porque solamente traerá una mayor especulación con los juegos físicos y el retro en general.
Los usuarios de PC están más acostumbrados. Hace años que no emplean discos con steam, gog y demás, por eso no tienen el arraigo al formato físico que tiene los jugadores de consola.
Genial post, Rubio. Aunque irremediable como digo, no quita que sea una jugada sucia por parte de PS y Rockstar. Por supuesto yo tampoco compraré GTA VI. Es el juego que merecemos, acorde a los tiempos de mierda que vivimos.
En los albores de la tempestad vuelvo a vosotros. Hacía mil que no me pasaba por el blog.
Es una pena pero es lo que hay. Ceo que ambos formatos pueden coexistir pero lo que importa es el beneficio. Lo de GTA VI le ha venido de perlas a SONY o vicerversa, no me extrañaría que estuviera planeado. Un juego como GTA VI es la mejor manera de que más jugadores pasen por el aro digital. De aquí a 2028 la gente lo tendrá asumido y todos los que protestan hoy comprarán descargas como cabrones.
Me hace gracia el comunicado de indignación de las tiendas GAME. No puedo decir que me alegre pq habrá muchos trabajadores que se quedan sin curro pero se lo tienen ganado, por peseteros, vendiendo juegos de segunda mano más caros que nadie, sin olvidar que ellos también venden tarjetitas para descargas digitales.