Temazos del videojuego: L.A. Noire

Los Ángeles, 1947. El zumbido de las balas y el estallido de las bombas de la Segunda Guerra Mundial aún resuenan en el oído de muchos mientras que el escozor de la metralla incrustada todavía sana en el maltrecho cuerpo de otros tantos. El boom de la posguerra, la edad dorada de Hollywood y en medio de todo ese embrollo, Cole Phelps, un veterano convertido a detective del LAPD que observa en primera fila como una de las ciudades más famosas del mundo se ahoga en su propio éxito.

La colaboración entre el desaparecido Team Bondi y Rockstar no fue algo idílico pero fruto de esa relación tormentosa nos quedó L.A. Noire, un thriller criminal de investigación que combina elementos de GTA y aventura gráfica.

Si bien es cierto que hablamos de un título lineal y a veces un tanto repetitivo en sus mecánicas, en su favor también podemos decir que es un videojuego que nos dejó un interesante sistema de interrogatorios, las estupendas expresiones faciales fruto de la tecnología MotionScan y una completa banda sonora de jazz clásico. En algunos momentos el uso de la música durante la partida sirve para que el jugador pueda descubrir pistas, o la entrada musical en un momento concreto nos indica que hemos terminado de rastrear todas las pruebas de un escenario.

The Forgotten Soundtrack es una recopilación de temas que incluyen variaciones de las canciones del juego y otras que no fueron incluidas en la banda sonora oficial.“Mad Driver” es una de ellas y consigue meterte de lleno en la atmósfera policial del juego, justo en ese momento en el que se inicia una persecución o recibes un aviso de la central, pisas a fondo y haces sonar la sirena de tu coche patrulla para que aúlle por la ciudad anunciando tu llegada. En ese instante suena de fondo “Mad Driver” y es cuando descubres que ninguna otra canción podría representar igual de bien ese momento.

 

Video: Youtuber UniverseIndistries

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RUBIO

Rubio en Google+ Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica que desafíe tendencias comerciales y accesibles. No soy un periodista ni un mercenario, soy un jugador.

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