Especial Born To Play

Peace Walkers, ira, pieles verdes y un viaje por Shangai

Un verano más, he aprovechado la ocasión para darle al mando como si no hubiera un mañana. Dentro de poco habrá que ir pensando en dar el salto a la nueva generación, no sin antes haberme visto las caras con unos cuantos videojuegos que siempre he tenido en el punto de mira y que apilados en una torre cada vez más inestable, cada día parecían querer recordarme la deuda pendiente que tenía con cada uno de ellos.

 

 

Metal Gear Solid: Peace Walker

Metal Gear Solid Peace Walker

Mientras esperamos la llegada de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, no se me ha ocurrido mejor idea para ir haciendo algo de ganas que terminar uno de los pocos Metal Gear que tenía pendientes, Peace Walker. Además, no solamente porque cronológicamente precede a The Phantom Pain, lo cual resulta idóneo para ponernos en situación y marco temporal dentro de la saga, también porque, entre nosotros, Big Boss siempre me ha llenado el ojo un poco más que Solid Snake.

Metal Gear Solid: Peace Walker es un juego 100% Kojima, se nota, pero además, técnicamente, me ha parecido uno de los mejores videojuegos que pueden disfrutarse en una portátil. El sistema de reclutamiento y gestión de Mother Base, incluyendo la posibilidad de aumentar las estadísticas de cada miembro de nuestro ejército (pudiendo jugar las misiones con cada uno de ellos), el desarrollo de la trama, a la altura de las entregas grandes,  y las cinemáticas habituales, en este caso presentadas mediante un estilo de novela gráfica, obra de Ashley Wood, las cuales resultan magníficas. De este modo no solamente tenemos otro gran Metal Gear, en el mismo nivel de emociones y calidad argumental, también nos encontramos con otro eslabón de esta gran historia, desde mi punto de vista, de las mejores que podemos encontrar en los videojuegos. Un juego que brilla con su propia personalidad y estilo dentro de la línea que marca la obra de su creador y que, como decía anteriormente, sirve para entender un poco mejor la evolución y la historia de su protagonista, Big Boss.

 

 

 

Asura’s Wrath

Asura's Wrath

Este es uno de esos juegos que me llama la atención desde el primer día y que al final, no sé deciros muy bien por qué, decido no comprar el día de su lanzamiento. ¿Me ha gustado? debo de ser honesto y a pesar de que tiene sus peros, como cualquier hijo de vecino, reconozco que he disfrutado más de lo que esperaba, y eso que todos los comentarios que había escuchado por parte de conocidos y amigos no eran demasiado alentadores. Reconozco que ha tenido mucho que ver su argumento, sus personajes y su estilo, en mi caso estos detalles sirven para que sea un poco más permisivo con otras carencias, como su duración, pero es que me pierden las buenas historias, sobre todo si están bien contadas, como es este caso.

El juego de Capcom desarrollado por CyberConnect2 es una curiosa mezcla de aventura de acción, shooter y Hack and Slash con una trama que parece sacada de una explosiva coctelera donde previamente se han mezclado Star Wars, Mass Effect, Dragon Ball, mitología clásica oriental y lo mejor en cuanto a estética y combates manganime se refiere. Asura’s Wrath es un videojuego diferente presentando como una serie de animación televisiva se tratara. Una vez más nos ponemos en la piel de un protagonista que busca venganza después de haber sido traicionado, arrebatándole aquello que más quiere. Asura es un semi-dios, uno de esos tíos que más valdría no cabrear, basta con experimentar el primer combate para darte cuenta de ello, puro espectáculo señores y menudas hostias y habilidades calzan el personal que aparece en este título. Es precisamente en este aspecto donde destaca este Asurás Wrath, la espectacularidad y el ritmo de sus combates, alternados constantemente con cinemáticas donde las secuencias Quick Time Events obtienen un gran protagonismo y generan unos espectaculares y vibrantes enfrentamientos, donde ciertos cara a cara con algunos jefes finales pueden tornarse de memorables en la mente de un jugador. ¿En cuántos juegos has visto que el prota sea capaz de detener el dedo gigantesco de un dios tan grande como nuestro planeta? o ¿en cuántas ocasiones un combate ha terminado llevándote a la superficie lunar?

Podría criticar, dado que estamos hablando de una aventura, la cero presencia de elementos como la exploración o los puzzles y el sistema de combate que al final resulta bastante sencillo. Sinceramente, en este caso, son detalles que fácilmente pueden pasarse por alto gracias a sus otras virtudes. La duración en cambio si es más cuestionable, en una semana te has ventilado el juego tranquilamente. Otra de las pegas que más había escuchado entre aquellas personas que ya lo habían jugado, hacían referencia al abuso de cinemáticas intercaladas con QTE. Mi opinión es que no hay que sacar de madre las cosas, su jugabilidad se apoya bastante en esta técnica pero tampoco nos encontramos ante un Heavy Rain o un Beyond,  juegos que centran su experiencia totalmente en este tipo de mecánica pero aún así eres capaz de disfrutar y la crítica los pone por las nubes a pesar de tirarte horas pulsando un botón cuando te lo ordenan. Asura’s Wrath hace bastante uso de este recurso para ganar espectacularidad y reforzar esa personalidad digamos, televisiva, de serial animado. Lo consigue y de forma muy acertada además.

A estas alturas no tiene mucho sentido profundizar en algunos aspectos de este juego pues ya tiene tiempo, este artículo sirve para dedicarle unas líneas, pues honestamente pienso que bien las merece y ya de paso para animar a aquellos que todavía no lo hayan jugado a que le den una oportunidad, puesto que es uno de esas rarezas de la pasada generación que esconde una genial y profunda historia aderezada con unos combates sencillamente espectaculares.

 

 

Space Marine

Space Marine

Mucho había oído y leído acerca de este juego, algunas voces llegaron a catalogarlo como: “una de las últimas joyas de la desaparecida THQ de ahí que surgiera mi curiosidad hacia este juego, sin contar lo grande que me parece todo el universo Warhammer.

El comentario o la impresión más superficial en la que es más sencillo caer es en sacar una rápida comparación con Gears of War. Y en el fondo no es descabellado, por mucho que digan posiblemente nos encontremos ante uno de esos casos en los que uno se inspira en lo mejor del vecino. Epic tomando como fuente de inspiración la estética bestia de los Marines Espaciales y el juego de Relic algunas mecánicas y la esencia de Marcus y compañía.

En el fondo no sé si esto habrá sido así pero lo que está claro es que el sistema de coberturas ha sido una cosa que Space Marine decidió pisar y apartar con su pesada bota de acero, esa que siempre está impregnada de brillante sangre orca. Y es en este matiz donde Space Marine marca la diferencia, nada de disparos calculados desde una posición segura, aquí hay que salir a matar, aplastar, cortar y disparar en un auténtico festín de muerte, caos, destrucción y repetición.

Sinceramente me ha parecido un título entretenido sin más, ese tipo de juego que vas fundiendo con el mando mientras estás recostado sobre el sofá observando con cierta indiferencia las situaciones que el juego va ofreciéndote mientras escuchas llover en la calle. Disparar, disparar, disparar y seguir disparando para avanzar mientras pulverizas enormes legiones de orcos verdes, demonios y fuerzas del caos, los cuales en más de una ocasión inundan la pantalla generando una acción completamente, eso precisamente, caótica. Tiene algunos momentos chulos, hay que reconocerlo, el asalto a las barcazas orcas o esa fase aérea donde los orcos disparan desde los cohetes amarrados a su espalda mientras intentan subir y destruir las Valkirias de los Marines. El universo de Warhammer 40.000 es rico y el juego de Relic lo plasma con fidelidad, se agradece contemplar el diseño del capitán Titus y disfrutar con los detalles de su armadura pero opino que, en general, el juego  podría haberse aprovechado mejor. Aportar una mayor variedad de situaciones, reforzar un poco más el guión para hacerlo más atractivo o épico y aunque los escenarios se esfuerzan en mostrar grandeza y amplitud, al final resultan un poco vacíos y sosos.

Pero lo mejor de todo ha sido el final que me tenía reservado el juego. Justo en el momento en el que preparo mi Bólter de asalto para  el enfrentamiento final con el mandamás de las fuerzas del caos, un mensaje en la pantalla del televisor me avisa diciendo: “No se puede leer el disco” Después de sudar sangre para llegar a ese punto, todo hay que decirlo y la verdad es que el juego se pone un poco más interesante y complicado cuando nos acercamos al final, ese mensaje de error volvió a saltarme hasta tres veces más. Conclusión: me quedé sin saber cómo es el final del juego de Relic. Uno de los muchos rayajos que tenía el disco debió ser el causante de tal final inesperado. Supongo que es lo que tiene comprar un juego de segunda mano por 5 euros. Sinceramente, no voy ni a molestarme en ver el final en YouTube, no sé si es por el cabreo que me originó el llegar al final y no poder terminar o porque el juego no ha llegado a convencerme. Posiblemente esté motivado por las dos cosas.

 

 

Kane & Linch 2: Dog Days

Kane & Linch 2: Dog Days

Mira que siempre me ha gustado esta pareja de personajes y esa imagen cruda y adulta que plasman en sus imágenes promocionales, pero a diferencia de su franquicia hermana Hitman, la serie Kane & Linch desaprovecha una buena historia y a sus dos protagonistas, lo cual es una verdadera lástima.

Kane & Linch 2: Dog Days lo hace un poco mejor que su primera entrega pero tampoco consigue tocarme el punto G. Una de las características que se ha querido reforzar en este segundo juego es la intensidad de los tiroteos en pantalla pero la inteligencia artificial enemiga es nula, está poco trabajada, hay poco gusto por el detalle, su mecánica jugable resulta repetitiva en exceso y el control tampoco es una maravilla. Acertado a medias es el permanente efecto visual que ofrece el juego en todo momento, haciendo uso de filtros y planos que imitan a las vídeo-cámaras domésticas, como si un reportero estuviera grabando la acción en todo momento. Y digo que es una decisión acertada a medias porque desde mi humilde opinión creo que hubiera sido mejor decisión haber hecho un uso un poco más limitado de este original recurso, porque al final te acostumbras y termina por no llamar tanto la atención. Mejor hubiera sido reservarlo para momentos puntuales de los tiroteos o a la hora de realizar una determinada acción, pero claro, en Kane & Linch 2: Dog Days no hay mucha variedad de situaciones, todo se reduce a avanzar por escenarios cuadrados, más o menos pequeños, despejarlos de enemigos y abrir una puerta para volver a hacer lo mismo un poco más adelante. Ni siquiera se han molestado en introducir algunas cinemáticas de calidad para reforzar el argumento o el trasfondo de la historia personal de Kane y Linch.

Al final la sensación que me queda con  Kane & Linch 2: Dog Days es que todo resulta como muy rápido, aparatoso y superficial, el final del juego hace honores a esta sensación de la que os hablo. Tal vez pueda entretenerte un rato pero hay mejores alternativas dentro de los shooters en tercera persona. Demasiadas.

 

 

DmC

DmC

Capcom y el estudio Ninja Theory cabrearon a algunos fans con la última entrega y precuela del famoso caza-demonios, con un Dante adolescente, inexperto y que todavía no domina a la perfección sus poderes.

El hecho de que este DmC apueste por un estilo más occidental y por un personaje que traiciona estéticamente al original en absoluto me ha parecido un error. Pero las novedades no se quedaron simplemente en un nuevo Dante más golferas y socarrón. Ahora podemos combinar durante los combates las habilidades angelicales y demoníacas, propias de un Néphilim, armas celestiales e infernales y una buena lista de movimientos y habilidades para aprender y ejecutar sobre los escenarios y contra las filas del infierno.

Las secciones de plataformas han obtenido un mayor protagonismo y variedad respecto a los puzzles, los combates resultan espectaculares, los enemigos variados y con sus propias reglas, y la historia, que a ratos me recordaba a aquella peli de Spawn por su estética y algunos personajes secundarios, me ha convencido. Un buen doblaje a nuestro idioma y una genial banda sonora donde destacar los temas del grupo Combichrist redondean el ambiente oscuro del juego. Me ha gustado, si señor.

 

 

 

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RUBIO

Rubio en Google+ Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica que desafíe tendencias comerciales y accesibles. No soy un periodista ni un mercenario, soy un jugador.

6 comentarios

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  1. RUBIO 17 de Septiembre de 2014 a las 10:41 Responder

    Hola Victor!

    Ya te digo macho, hay todavía tanto juego por ahí que te llama la atención y lo dejas pasar por falta de tiempo, dinero o simplemente porque tienes entre manos otros títulos. Yo es que estaba viendo que un día la pila de juegos acumulados se iba a derrumbar encima mía aplastándome, así que dije a darle caña. Pero claro, es lo que tiene, vas por cualquier centro comercial, entras en un Game y encuentras juegos curiosos a buen precio. Vas comprando y comprando y cuando quieres darte cuenta tienes 5, 6 o más.

    Un saludo!.

  2. RUBIO 17 de Septiembre de 2014 a las 20:24 Responder

    Me alegra que te haya servido de orientación esta pequeña selección de títulos, básicamente son los videojuegos que he ido devorando este verano en los ratos muertos. Algunos merecen la pena, otros no tanto la verdad. Hace poco terminé ICO y SOTC HD, muy recomendables, y ahora estoy con el último Tomb Rider. Era un poco reacio a jugar este último pero al final me he decidido y la verdad es que me está entreteniendo pero tampoco es algo memorable.

    Un saludo Videojuegos Gaming

  3. 4everjugon 19 de Septiembre de 2014 a las 20:23 Responder

    Vaya Rubio, veo que no has perdido el tiempo. Recuerdo que habíamos quedado para el coop del Kane and Lynch. Al final no pudo ser, mea culpa! estoy bastante liado. Pero al final jugué con mi padre el coop y qué decir… corto y simple.
    DmC me encantó por la jugabilidad y esas transformaciones en los escenarios, excepto un par de fases muy “cutres”. Me parece un DmC muy digno, a pesar de la opinión general.
    Y además de la cantidad de juegos que tengo por jugar, encima me voy primero a los más largos. Ahora le estoy dando al Muramasa Rebirth.
    Un abrazo

  4. RUBIO 19 de Septiembre de 2014 a las 20:39 Responder

    Estaba acordándome precisamente de ello cuando lo empecé 4everjugón, teníamos pendiente ese cooperativo, pero bueno, últimamente hemos estado liados los dos, el verano de por medio, etc. No obstante tenemos que reservar una noche para un vicio nocturno de esos guapos. Me da igual el juego, propón algo tú.

    ¿Qué tal el Muramasa?

    Un abrazo!

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