Dedicado a nuestros queridos zombis

The Walking Dead

La pasión por el holocausto zombi mantiene su fuerte tirón. Los zombis han pasado de ser un sub-género del terror a convertirse en un nuevo fenómeno de masas. La chispa que ha causado este boom generalizado parece haber sido la serie televisiva The Walking Dead basada en la serie de cómics creada por Robert Kirman y Tony Moore. Ahora los zombis ya no se contemplan simplemente como una temática friki para aficionados al gore y a la casquería, han conseguido “llegar” a casi todo el mundo. Es increíble el efecto que puede llegar a tener en cualquier temática el componente “culebrón”, ya sean vampiros, soldados, asesinos en serie o historias de corte medievo-fantásticas.

A estas alturas todo el mundo conoce la serie y de dónde viene, pero ¿qué es lo que la ha convertido en un éxito? Sin escatimar en litros de sangre y enseñándonos mil maneras de rematar a un zombi, lo que hace grande a esta serie es la historia de sus personajes, su evolución dentro de un grupo y los problemas personales a los que se enfrentan mientras sobreviven a una situación extrema, y por supuesto la gran carga emocional derivada de las difíciles decisiones que deben tomar los protagonistas en algunos momentos. Y si a todas esas situaciones límite le colocas una bonita y emotiva canción de fondo, pues ya está todo hecho.

El cine y los videojuegos han devuelto a la vida, nunca mejor dicho, al género zombi. Ambos mundos se auto-alimentan con cada nuevo proyecto, porque claro… si te gustan los zombis, vas a probar ese nuevo juegos de zombis y si te gustan las pelis de zombis, irás al estreno de esa nueva película de zombis. Es una especide de circulo vicioso, una cadena de la que muchos quieren sacar tajada.

Hay que aprovechar esta tendencia con nuevas propuestas pero muy pocos logran igualar esa emotividad que alcanza en algunos momentos la serie, de hecho, solamente lo ha conseguido la obra de Telltale Games. Una prueba rápida de ello podrían ser los más de 80 premios que ha conseguido alinear este videojuego. Mérito alcanzado sin hacer uso de la fuerza bruta, entiéndase por fuerza bruta un espectacular juego de acción con un deslumbrante apartado técnico. Nada de eso, una aventura gráfica de avanzar y clicar que nos hace experimentar las mismas emociones que vivimos en la serie, emocionándonos con esos momentos difíciles, poniéndonos en situación y tomando complicadas decisiones en cuestión de segundos pulsando simplemente un botón en el momento indicado. Llegas a conectar con sus personajes y su historia en Cel shading, incluso entre dientes a veces mascullas un “¡NOOO…!” cuando uno de ellos termina trágicamente.

Independientemente de que nos gusten las historias de zombis con esos mundos sumidos en el caos donde el único objetivo es sobrevivir a un nuevo día, parece que esta clase de holocausto también se ha convertido en una especie de vida utópica para muchos, una situación a la que a más de uno le gustaría enfrentarse, una especie de reseteo destructivo para esta sociedad y este mundo imperfecto, un escarmiento que nos haga empezar de cero o termine por destruirnos completamente. Algunos sospechan que esto sin duda podría llegar a suceder. Prueba de ello es todo este impacto social (videojuegos, libros, películas, experiencias reales simuladas) hay personas que incuso se han construido su propio refugio/ búnker, algunos de ellos en plan coña y otros completamente convencidos de lo que hacían, una medida preventiva completamente lógica y fundada para ellos.

La difícil situación que actualmente atravesamos, con tanta negatividad en el aire, infinidad de problemas y un mundo que parece cada día funcionar peor, hacen que la filosofía del holocausto zombi el “no pienses en el mañana concéntrate en sobrevivir hoy” pueda ser una buena doctrina, perfectamente aplicable a nuestros días.

Etiquetas Telltale Games

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RUBIO

Rubio en Google+ Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica que desafíe tendencias comerciales y accesibles. No soy un periodista ni un mercenario, soy un jugador.

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