=CRÓNICAS DESDE SKYRIM= Diario de un viaje VI

Crónicas desde Skyrim

Riften y el Gremio de los Ladrones


 

Poco a poco nos alejábamos de la extensa llanura donde se asentaba Carrera Blanca. Una vez zanjado el asunto de la destilería, el regreso a Riften sería más tranquilo. Siempre y cuando no nos topáramos con alguna patrulla de soldados imperiales. Aun arriesgándonos a ello, decidimos continuar el viaje de regreso por el camino de piedra hasta llegar a Riften. Nos mantendríamos lejos de los bandidos y otros peligros desconocidos que habitan en el interior de los bosques. Estos largos caminos empedrados suelen ser seguros y comunican entre si a las principales ciudades y aldeas de Skyrim, siendo de gran utilidad para los viajeros y los campesinos que viajan de una ciudad a otra.

Caminamos durante todo el día sin percance alguno y al caer la tarde, decidimos desviarnos para pasar la noche (y grabar partida) en el Cruce de Agua Oscura, un pequeño asentamiento minero a poca distancia de la ciudad de los ladrones. Era un lugar tranquilo, con una herrería, un par de casas, el campamento y la mina. Cuando llegamos, sus habitantes estaban terminando el día. Muchos de ellos descansaban ya en el interior de sus tiendas hechas con pieles y otros yacían en sus camastros cerca del fuego. Nos acomodamos cerca del lecho del río y Roggi intercambió un par de colgantes por algunos leños para poder hacer una hoguera.

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Algunos niños correteaban por la orilla del río. Una mujer al vernos, nos saludó y se dirigió a mi:  “-tenéis mal aspecto-”. A decir verdad, no me encontraba muy bien y estaba algo cansado. En ese momento recordé que algunos de los skeevers que habíamos capturado en la destilería, me habían mordido en las manos. Posiblemente me habrían contagiado algún tipo de enfermedad.

Mi compañero encendió el fuego y mientras tanto saqué de mi bolsa una poción curativa que yo mismo había fabricado. La mezcla de ingredientes la había aprendido de un mago al que había ayudado en una ocasión. No había terminado de beberme aquel asqueroso brebaje, cuando el estruendoso bramar de una bestia sacudió todo el Cruce de Agua Oscura. Los habitantes del campamento sobresaltados, empezaron a moverse inquietos. Algunos mineros sujetaban sus herramientas y otros desenfundaron sus viejas espadas de hierro, mientras que las mujeres  llevaban a los niños al interior de la mina para esconderse.  Roggi blandió su martillo y yo le hice una seña con la cabeza para que me siguiera. Dejé el resto de mi equipo y tomé el hacha enana que había encontrado días atrás en la guarida de los bandidos.

El ruido se había escuchado muy próximo al campamento. Estaba anocheciendo y apenas quedaba luz. Delante de nosotros, podíamos escuchar el sonido de las ramas de los árboles quebrándose y unos fuertes resoplidos. De pronto apareció ante nosotros un enorme mamut. Estaba desorientado y posiblemente se habría separado del rebaño de algún gigante. El animal empezó a resoplar mientras movía violentamente la cabeza de un lado a otro. Al lugar habían llegado algunos mineros que agitaban sus armas contra el enorme invasor. Al vernos, se alzó amenazante sobre sus patas traseras. Debíamos abatirlo, el enorme animal parecía encontrarse en un estado de locura y era muy peligroso, pues el campamento estaba a escasos metros de allí.

Los mineros blandían sus armas y el enorme animal cargó contra ellos. En ese momento aprovechamos Roggi y yo para movernos. Nos separamos y lo rodeamos, cada uno por un lado. El mamut empezó cabecear violentamente y cargó de nuevo contra el grupo de mineros que había conseguido esquivar el ataque refugiándose en la cresta de unas rocas. Todos menos uno, que había salido despedido por los aires, cayendo entre unos matorrales.

Roggi atacó primero, aprovechando que el mamut nos daba la espalda y propinó un duro golpe de martillo en una de las patas traseras. El animal volvió a bramar, pero esta vez de dolor, volviéndose hacia su atacante. Era mi turno, corrí hacia el mamut y cuando estuve tan cerca que casi podía sentir su calor, justamente en ese momento incrusté con todas mis fuerzas el hacha enana en el cuello de la bestia. Con un poco de suerte el hachazo lo desangraría, pero al sentir el brutal golpe, el mamut se revolvió y me golpeó con su dura trompa, lanzándome  por los aires a varios pies del suelo.

Desorientado y algo magullado, conseguí incorporarme  buscando al mamut con la mirada. El combate se había alejado de mi posición, pero podía escuchar el griterío de los mineros -“¿dónde estaría Roggi?”- pensé. Tenía la vista borrosa y se había hecho de noche completamente. Seguí los gritos de los mineros y los resoplidos del mamut. Detrás de unas piedras apareció la maltrecha criatura. Estaba acorralado y apenas podía moverse. El golpe de mi compañero lo había dejado medio cojo y mi hacha, todavía clavada en su cuello, seguramente lo había herido de muerte, pero aún asi, era peligroso acercarse. El enorme animal sacudía la cabeza de un lado a otro con sus enormes colmillos. Algunos mineros desde la distancia, arrojaban lanzas y piedras a su cuerpo, intentando poner fín a la vida del animal.

Miré de un lado a otro buscando a mi compañero. De pronto comencé a escuchar un zumbido constante e inconfundible. Una lluvia de flechas surcó la oscuridad de la noche alcanzando al mamut por todo su cuerpo. Este se agitó bruscamente pero las fuerzas lo abandonaron, derrumbándose ante nuestros pies.

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De la oscuridad de la noche apareció un grupo de guerreros acercándose lentamente. No eran cazadores y se movían disciplinadamente, entrenados, como un pequeño ejército. Llevaban armaduras ligeras y la cara pintada de negro. Roggi Barba Anudada apareció de pronto a mi lado. Había ido al campamento a por su arco pero ya no hacía falta. Escupió mientras recuperaba el aliento y murmuró: -“ Los Compañeros…  ¡ya podrían haber aparecido antes por Meridi! “-

Un grupo de guerreros de honor. Así era como ellos se definían. Vivían bajo un estricto código en el que su grupo lo era todo. Su cuartel, Jorrvaskr, estaba situado en Carrera Blanca y era dirigido por el anciano Kodlak. Él era quien decidía si alguien era digno de formar parte de Los Compañeros.

Lentamente, nos acercamos al grupo de guerreros, encabezado por una mujer que parecía estar al mando. Me dirigí hacia ella:  -“habéis actuado justo a tiempo mujer, esta gente os estará agradecida”-  La mujer no dijo nada, asintió levemente con la cabeza y después hizo una señal con la mano a sus hombres. Con la misma rapidez y sigilo con la que habían aparecido, se escabulleron entre las sombras de la noche.

Esta hermandad siempre había llamado mi atención y cuando era un niño imaginaba que algún día formaría parte de su grupo. En más de una ocasión había pensado alistarme. A pesar de cumplir mis encargos con efectividad,  el Gremio de Ladrones no era de mi agrado, pero tenía un contrato que cumplir antes de marcharme. Además, algo olía a podrido dentro de esa familia de rateros y esa curiosidad, de alguna forma me empujaba a continuar entre ellos.

Después de rematar al moribundo Mamut, regresamos al campamento. La tranquilidad invadió el Cruce de Agua Oscura. Algunas mujeres se habían acercado con sus pequeños para ver a la enorme bestia abatida. Su cuerpo resultaría de gran utilidad para aquel pequeño asentamiento.

Estaba agotado. Después de compartir con Roggi un salmón asado al fuego, nos recostamos en los camastros de piel junto a la hoguera y nos sumimos en un plácido sueño.

A la mañana siguiente y después de lavarnos en las frías aguas del río, continuamos nuestro camino. Las idas y venidas a la ciudad de los ladrones eran una constante si eras miembro activo del gremio. Si algo bueno tenía Riften, eso era su ubicación, al sureste de Skyrim. Las nevadas daban una tregua a aquella región. Era una zona verde, húmeda y fértil, con bosques de álamos y chopos. Un paraje realmente bello. A decir verdad, de las nueve provincias que componen Tamriel, ninguna podía igualarse en belleza a esta sagrada tierra nórdica.

Al medio día atravesábamos las pequeñas puertas de la ciudad. Directamente nos dirigimos a ver a Maven Espino Negro, que como era habitual, se encontraba en La Abeja y el Dardo. Quedó al tanto del éxito de la misión y con cierta indiferencia, dejó sobre su mesa una bolsa con 1000 monedas de oro. Parecía satisfecha, pero siempre mantenía una actitud déspota y desconfiada -“ el dueño de esa destilería tenía un socio, hay que averiguar de quién se trata“- añadió. Después de entregarme el oro, me ordenó que fuera a ver a Brynjolf, en su guarida secreta. Este lugar se encontraba oculto en el cementerio de la ciudad. De camino, entregué a Roggi 500 monedas de oro. Al recibir su parte sonrió y dijo:  -” bueno, no todo iban a ser problemas por los Nueve

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Comenzó a llover cuando llegamos en el cementerio de Riften. Al llegar nos topamos en la entrada con una sacerdotisa del templo de Talos. Estaba junto a la estatua de nuestro patrón nórdico. La mujer nos miró y nos bendijo en nombre de nuestro protector. Nos acercamos para hablar con ella.

El Imperio debido a un acuerdo con los elfos, había prohibido el culto a nuestro dios. Talos era para un nórdico su cultura, parte de su legado y tradición, es Skyrim personificado. Prohibir su culto era como si nos arrebataran a un ser querido. Durante un rato la sacerdotisa nos contó como había entrenado a su hija como sanadora de la capilla de nuestro patrón nórdico, pero al empezar la guerra se unió a los Capas de la Tormenta para ayudar a sus heridos. -“pero en una escaramuza con las tropas imperiales murió y nunca se encontró el  cuerpo“- añadió la mujer con una admirable calma. -“El Imperio siempre quema los muertos “- añadió Roggi con cierto pesar.

Nos despedimos de la sacerdotisa y ella nos devolvió una amable sonrisa. La entrada a la guarida secreta de Brynjolf estaba al final del camposanto, y su entrada se encontraba debajo de una pesada losa. Un mecanismo secreto activaba unos engranajes que movían la pesada piedra, permitiendo el acceso al interior de la cripta. -” Será mejor que esperes aquí “- dije a Roggi . -“Adelante, yo montaré guardia“- añadió tranquilamente.

Llegué a la entrada y descendí por unas pequeñas escaleras de piedra. El acceso parecía la entrada a una cripta fúnebre, pero en realidad ocultaba una gran estancia y un laberinto de pasillos que llegaban hasta el otro extremo de la ciudad, donde se encontraban La Ratonera y El Jarro Ajado. El antiguo sistema de alcantarillado de la ciudad, hacía un gran servicio al gremio. Activé el mecanismo oculto y la pesada losa se desplazó lentamente, descubriendo la oscura entrada.

Brynjolf era uno de los cabecillas del gremio y quien me introdujo en la hermandad de ladrones. Fue él quien me pidió que robara aquel anillo en la plaza de Riften, bajo aquella apariencia de falso comerciante. De ese modo demostré mi valía a la hora de apropiarme de lo ajeno y el acto que me introdujo en los negocios y las actividades turbias de Riften.

Al final de un pequeño pasillo estaba la estancia donde Bryjolf atendía y dirigía los asuntos del gremio. Junto a él había otro hombre, Mercer Frey. Él era quien realmente estaba al mando del gremio y ordenaba y gestionaba las grandes operaciones. Ambos hombres estaban de pie al lado de una mesa iluminada con velas.

La charla fue breve. Brynjolf celebró mi éxito en la destilería de Carrera Blanca, mientras que Mercer Frey, al tanto de la situación, me explicó el siguiente paso de mi misión, que iba a llevarme hasta Soledad. Allí tendría que encontrarme con otro antiguo contacto de Mercer llamado Gollum-Ei, un argoniano que podría darnos alguna pista sobre el socio de la destilería. Mercer Frey también se reuniría con nosotros en Soledad, pero él haría el viaje por su cuenta. -“Allí nos encontraremos“- dijo seriamente.

Acabábamos de llegar a la ciudad y de nuevo teníamos que partir de inmediato. Roggi “Barba Anudada”  esperaba fuera, deambulando entre las tumbas. Salimos del cementerio y decidimos pasar la noche en La Abeja y el Dardo. Por el camino expliqué a mi socio las nuevas órdenes del gremio.

Ya en la taberna y con una jarra de aguamiel en la mano, expliqué a mi compañero de viaje los detalles de nuestra misión, la situación en la que se encontraba el Gremio de los ladrones y las relaciones con la familia Espino Negro. Estaba terminando el último sorbo de mi jarra, cuando un hombre joven, de aspecto sucio y desaliñado, se sentó a nuestro lado -” Psssshhhsois del gremio ¿verdad?- susurró en voz baja. Roggi y yo nos miramos mutuamente y fijamos la mirada en aquel extraño hombrecillo. Se acercó y murmuró:  -” Soy un amigo del gremio. Tengo una oferta que no podréis rechazar…”-

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RUBIO

Rubio en Google+ Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica que desafíe tendencias comerciales y accesibles. No soy un periodista ni un mercenario, soy un jugador.

16 comentarios

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  1. Selda81 26 de Mayo de 2012 a las 15:20 Responder

    Este esta en mi Wishlist..pero primero tengo que terminar Oblivion. lo inicie el año pasado y sigue pendiente…si sigo leyenedo estas crónicos voy a terminar comprando Skyrim antes q aquel.. :S

  2. RUBIO 26 de Mayo de 2012 a las 20:40 Responder

    Gracias Yaybes y gracias Selda81 por leer mis Crónicas.
    Oblivion… qué juegazo y qué recuerdos. A mi también me duró más de un año. Lo jugaba por temporadas y tenía la sensación de que era un juego eterno. Con Skyrim pienso hacer lo mismo.
    ¿Yaybes, has jugado a Oblivion?

    Selda81, ¿has probado las expansiones de Oblivion? La de Caballeros de los Nueve es tremenda.

    Un saludo chavales!

  3. Selda81 26 de Mayo de 2012 a las 21:15 Responder

    RUBIO te cuento q apenas esta iniciado lo compre cuando salieron los trailer de SKyrim ya que me impacto y nnca habia jugado un juego de la saga.. y bueno lastima q no lo he avanzado mucho le he dado prioridades a otro, como ya te comente no es q dispongo de mucho tiempo para dedicarle a los juegos que quiero, pero de seguro la otra semana q este de descanso y lo retomo un rato, igual que Dead Island toca por las noches con el clansito asi que en el dñia le hecho un par de horas..y bueno ya cuando me lo acabe busco el famoso y ansiado Skyrim que con suerte le habran bajado un poquitillo al precio jeje

  4. RUBIO 27 de Mayo de 2012 a las 01:27 Responder

    Desde luego Yaybes. Es un grandísimo juego. Además, ahora seguro que lo encuentras por ahí barato no… baratísimo. Había una edición con sus dos expansiones muy aconsejable.
    Para mi gusto Fallout es un título que está por debajo de Oblivion y por supuesto de Skyrim.

    • Yaybes 27 de Mayo de 2012 a las 01:34 Responder

      ??? Que puede estar por encima de Skyrim si no Oblivion o su próximo sucesor?!
      Bueno sé que no se pueden comparar,pero a mi Red dead redemption no lo tira del altar de juego favorito ni el grandísimo Skyrim!
      Por cierto,en skyrim, si te unes a los stormcloaks (los capas de la tormenta) la historia mola mogollón! Ese asalto a…bueno a esa ciudad que no pienso poner por motivo de spoiler enorme…en fin que la ropa de los de la legión es la leche,tipo Romano! Dioh mioh cuantas cosas tiene este juego!!

  5. RUBIO 27 de Mayo de 2012 a las 10:58 Responder

    Es enorme Yaybes y lo bueno es que cuando te lo pases todo (algún día) tienes el Oblivion esperándote. Qué maravillas de juegos macho y qué música…
    Red Dead Redemption… mientras escribo estas líneas, aquí lo estoy viendo, en mi estantería de los favoritos, el lugar reservado para aquellos videojuegos que son más que videojuegos. Por supuesto también está Oblivion y algún día estará Skyrim, cuando me lo pase. Únicamente cuando me he pasado un videojuego completamente y me ha dejado huella, solo entonces es cuando sube a mi estantería. El olimpo de los elegidos. jejeje.. se me va la olla.

    • Yaybes 27 de Mayo de 2012 a las 11:05 Responder

      Si se te patina un poquito…yo no tengo estanterías para dejar mis pedazo juegos,2 de momento,pero bueno…
      Y bueno,si el oblivion esta baratico y me pilla bien,igual me lo compro!
      Aunque primero necesitaría un mando nuevo,este tiene el L1 petadísimo…

  6. Cejel 29 de Mayo de 2012 a las 11:52 Responder

    Alucinante Rubioo , eres el amo macho,,,,,,,, esta vez esta historia ha sido un poco mas tranquila , sin duelos ni asalto a ladrones , pero esta genial .
    Mmmmmm ,,, Mamut¡¡¡
    Un saludete,

  7. BladeRunner 30 de Mayo de 2012 a las 07:53 Responder

    Enhorabuena Rubio, otra cronica genial. Ya esperamos el diario VII ! Por cierto, recopilalo y escribe al final un libro de tus experiencias, porque sino te lo robo y lo hago yo. En serio tio, genial. Saludos.

  8. RUBIO 30 de Mayo de 2012 a las 08:49 Responder

    Gracias Cordobés!

    De momento a ver hasta donde llego escribiéndolas, porque esto puede ser muy largo. De momento lo que llevo escrito no es más que la parte del Gremio de Ladrones, TODAVÍA no he tocado la historia principal ni los otros gremios.
    Me mola escribirlas la verdad. A ver hasta donde llego con ellas.

    Un saludo chavales!

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