Wolfenstein: The New Order

Análisis Wolfenstein: The New Order

¡Donde sea que vayamos siempre avanzamos!

 

 

Podría haber empezado este análisis diciendo lo que todo el mundo ya sabe sobre Wolfenstein: The New Order, que sí, que es un gran shooter como los de antes, uno de los mejores FPS que podemos disfrutar en una consola, sabor y disparos old school, bla bla bla y bla. Por supuesto, todo eso es cierto pero he decidido abordar este análisis desde otra perspectiva que nos haga comprender la calidad que atesora la obra de Machine Games dentro de un panorama actual, donde existen tantos FPS’s como estrellas tiene el cielo.

Sinceramente, después de haber jugado y disfrutado como un enano con él, puedo decir muchas cosas buenas y muy pocas malas. Sin duda, nos encontramos ante uno de esos títulos que sobresalen dentro del océano FPS y al mismo tiempo consigue dejar huella en el jugador gracias a su excelente jugabilidad, tan puramente noventera, y a una narrativa más trabajada junto a un ritmo más peliculero. Una característica que ha conseguido refrescar la serie, ahondando un poco más profundo entre el público pero manteniendo intacto el legado de una serie que engendró el género de los disparos en primera persona. De esta forma y desde mi modesta opinión, este título puede sumarse con la cabeza bien alta a esa línea superior del género, donde encontramos nombres como Half Life, Goldeneye, Bioshock, Turok 2 o Dishonored.

Wolfenstein: The New Order

Para saborear Wolfenstein: The New Order completamente, como si de un buen vino se tratara, por un momento es necesario que lo observemos como si fuera el primer videojuego de la saga, imaginando que es la primera entrega de una serie llamada Wolfenstein. De esta forma eliminamos cualquier prejuicio de esos que casi de forma inconsciente, surgen cuando llega a nuestras manos una nueva visión de algo jugado con anterioridad en el pasado, o con el reinicio de un título conocido.

The New Order es apreciado por los jugadores con callo por recuperar aquellas mecánicas jugables de los años noventa, por devolvernos la importancia y la atención que merecen elementos como botiquines, armaduras y munición a la mecánica de un first person shooter. El juego es capaz de comprimir la esencia de esta veterana serie, los clásicos niveles lineales, sus feroces tiroteos rápidos desde las esquinas y a corta distancia, botiquines y armas de gran tamaño. Machine Games no ha querido dejarse ni una sola bala en el cargador, y ha fortalecido los tiroteos de toda la vida con una nueva y original ambientación histórica, situado en unos años sesenta alternativos en los que mediante una misteriosa y avanzada tecnología, los nazis han conseguido ganar la Segunda Guerra Mundial doblegando a las naciones más poderosas.

Wolfenstein: The New Order

Sin embargo, uno de los aciertos más notables, es la forma en qué se juega esta nueva entrega. Al estilo tradicional y exigente se ha acoplado, entre otras novedades, la posibilidad de afrontar ciertas fases de forma sigilosa. Que un videojuego como Wolfenstein nos invite a la infiltración, utilizando una Luger con silenciador o un cuchillo para avanzar por los escenarios es algo que se agradece y sirve para ofrecer un poco más de variedad a su ritmo frenético y despiadado, donde sigue siendo posible disparar con un fusil de asalto en cada mano, algo casi impensable en la mayoría de los FPS actuales. La destrucción de coberturas garantiza que no te quedarás en un mismo sitio demasiado tiempo mientras accedes a una rápida ruleta de selección con diferentes armas, mientras, de cuando en cuando, disfrutamos de sus cinemáticas repletas de acción y espectacularidad. Merece ser mencionado el diseño de las nuevas tropas nazis y su avanzado equipo, reflejando esa evolución tecnológica.

El otro acierto importante es un sistema de mejoras y habilidades que solamente se activarán llevando a cabo unas determinadas acciones durante el juego y en función de nuestro estilo de juego. Esto es posible gracias precisamente a eso, a que cada nivel puede afrontarse de distinta manera y nunca sabemos que nos deparará la siguiente misión gracias a la la calidad de la historia que plantea el juego.

Wolfenstein: The New Order

Sinceramente, pocas cosas malas podría decir de este juego. Quizá, por mucho que digan algunos y sin menospreciar el acabado técnico del juego, que es bastante bueno, aclarar que no estamos ante un videojuego de nueva generación, de hecho nunca lo estuvimos. Por supuesto, un detalle que no resulta como excusa para disfrutar de un videojuego de una gran calidad.

Otros han señalado como aspecto negativo que finalmente Machine Games no haya introducido un modo multijugador. Tonterías. Durante los últimos años, nos han querido vender con más fuerza que este modo debe ser una especie de extra obligado, sobre todo en este tipo de videojuegos y desde que Call of Duty con la primera entrega de Modern Warfare, diera el campanazo con su modo multijugador. En muchas ocasiones, los estudios introducen estos modos con calzador, consiguiendo al final el efecto contrario al deseado, restando calidad y recursos al producto final. El Nuevo Orden no precisa de un multiplayer para brillar con fuerza, lo hace de manera sobrada con una campaña individual larga, de las de antes, variada y repleta de refrescante calidad añeja.

Posiblemente haya terminado diciendo todo lo que a estas alturas ya se sabía de este juego, es lo que tiene publicar un análisis con cierto retraso, pero es importante destacar que en ocasiones no basta con volver a los orígenes para triunfar. Wolfenstein The New Order consigue algo complicado, devolvernos a esos siempre sabios orígenes al mismo tiempo que se reinventa captando la atención de todo el público, jugadores veteranos, actuales ,y por qué no, algún que otro casual de esos que buscan y necesitan intros bonitas para ponerse a jugar a algo.

 

 

=Conclusión=

Pura diversión y adicción dentro de un cartucho del 12 perfectamente comprimido y terminado. Un juego de disparos bien hecho y sin complejos de ningún tipo. Enriquece los shooters más tradicionales y al mismo tiempo, gracias a su nuevo enfoque argumental junto a algunas de sus novedades jugables, contribuye a poner de moda el nombre de Wolfenstein, actualizándolo.

 

 

=Puntos fuertes=

  • Un juego de disparos de toda la vida, intenso, duro y repleto de calidad
  • Exigentes tiroteos a través de niveles lineales contra enemigos férreos, una jugabilidad conservadora dentro de su género enriquecida con algunos elementos más actuales y una historia con un argumento más profundo y trabajado, aderezado con una gran banda sonora

 

=Se podría haber mejorado=

  • Técnicamente es bueno, de verdad que lo es, pero no estamos ante un videojuego de nueva generación

 

Versión analizada: PlayStation 4

8
Etiquetas Bethesda Games

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RUBIO

Rubio en Google+ Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica que desafíe tendencias comerciales y accesibles. No soy un periodista ni un mercenario, soy un jugador.

7 comentarios

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  1. RUBIO 4 de Noviembre de 2014 a las 11:59 Responder

    ¡Hola Victor!

    Yo me lo he acabado hace unos días y me ha dejado tan contento que voy a volver a pasármelo. No es que innove demasiado pero… ya no se hacen shooters como este y si te mola el género, esto es canela en rama.

    Un saludo

  2. Rolo1933 4 de Noviembre de 2014 a las 12:24 Responder

    Gran analisis kamerad! Entre otras, bien es cierto que lo han vendido como nueva generación a nivel técnico aunque no es así pero también es cierto que su jugabilidad es a la “vieja ausanza” quizás emulando a las viejas glorias que ya la old school tanto echábamos de menos. Lo pongo en la lista. Viktoria

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