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Análisis The Hunter: Call of the Wild

 

Presión cinegética ⊕

 

Fue con el clásico Duck Hunt de Nes cuando acribillamos patos por pura diversión demostrando nuestra puntería con la Zapper. Años después, arco en mano, perseguiríamos ciervos por los montes y bosques de las provincias de Cyrodiil y Skyrim con el objetivo de recuperar algo de vida con su carne o vender algunas pieles, incluso llegaríamos a confeccionar diferentes complementos con los animales abatidos en Far Cry 3. Rockstar apostó una vez más sin ruborizarse por la caza como uno de los muchos pasatiempos del gran GTA V. La caza se ha convertido en una tarea secundaria habitual y a veces necesaria en muchos videojuegos. The Hunter: Call of the Wild centra completamente su experiencia en esta actividad de una forma seria y realista.

Sin embargo un simulador de caza no es precisamente la propuesta más popular entre el público y la crítica, diferentes y conocidos medios de nuestro país han obviado el análisis de este título aunque nos encontremos ante uno de los mejores videojuegos que nos dejó la recta final de 2017.

El desafío y el delicado aprendizaje que ofrece cualquier simulador son factores que a menudo no tolera todo el mundo. Si a esto sumamos que es un exigente juego en primera persona donde disparamos sobre animales para divertirnos y progresar, puede incluso llegar a crear cierto rechazo. Pero esta sería una descripción muy superficial. Dejando a un lado posturas hipócritas pro-animalistas de gente fanática que luego atropella ancianas en otros juegos y alguna review bochornosa incapaz de profundizar, puedo decir que la obra desarrollada por Expansive Worlds me ha tenido enganchado desde el pasado mes de octubre hasta hoy mismo. Una dedicación exhaustiva y placentera que aún no ha concluido dada su inmensa extensión, todo ello para intentar plasmar un análisis que haga un poco de justicia a este juego, una alternativa divertida y diferente a todo lo que podemos encontrar ahora mismo en el catálogo sandbox.

 

 

The Hunter: Call of the Wild nos sumerge de lleno en un poderoso y vasto escenario natural que tendremos que explorar y descubrir libremente mientras aprendemos a rastrear, acechar y abatir diferentes especies de animales, cada uno de ellas con sus propias características y comportamientos. Alejándose de un entramado sistema de misiones o algún argumento absurdo, la auténtica libertad y nuestra evolución como cazador son las bazas fundamentales de esta propuesta, siguiendo eso si, un lento y dedicado aprendizaje que nos permitirá adquirir unas aptitudes y conocimientos del entorno y cada animal. El cumplimento de determinadas tareas servirá para ganar un beneficio extra en forma de puntos de experiencia y dinero.

Es interesante destacar que el juego nos ofrece dos mapas distintos, dos escenarios enormes y diferenciados en los que podemos alternar nuestras jornadas cinegéticas solamente con pulsar un botón en el menú. Ambientado uno en los bosques de Europa Central y otro en el Pacífico Noroeste, cada uno cuenta con su propia fauna, flora y peculiaridades pero compartiendo ambos un diseño y ambientación sobresalientes. Pocos videojuegos ofrecen una recreación de un entorno natural tan bien cuidado y realista, donde merecen ser alabados el comportamiento de la vegetación, los ciclos de luz y unos efectos climáticos que aunados potencian una sensación inmersiva impresionante.

El clásico árbol de habilidades en si no difiere demasiado a lo visto hasta ahora pero la diferencia más notable radica en su ritmo, mucho más lento que en cualquier otro videojuego actual. Subir de nivel gracias a nuestros trofeos y gastar la bonificación adquirida para potenciar cualquiera de nuestras virtudes es un momento que llega casi como una bendición. Este detalle hace que el juego nos exija un alto nivel de dedicación para poder desbloquear todas las habilidades disponibles.

 

 

El Cazador ⊕

Como solamente cabría esperar en un simulador de caza, los elementos del entorno, la vegetación, los hábitos y las características de los propios animales junto a la climatología desempeñan un papel clave. Por ejemplo, la dirección y la velocidad del viento pueden afectarnos tanto a la hora de pasar desapercibidos para un animal como en el momento de realizar un disparo. El sonido de la lluvia durante una tormenta repentina o la niebla son momentos que podemos aprovechar en nuestro favor.

El factor humano también está presente y es por ello que a la hora de jugar tenemos que tener en cuenta detalles como el retroceso de las armas, la munición, el rendimiento de las miras telescópicas y saber localizar puntos de impacto apropiados para abatir un animal a la primera y conseguir la máxima bonificación. Pero antes de apretar el gatillo tenemos que descubrir un rastro, saber acechar a nuestro objetivo, ocultarnos y cuidar nuestro movimiento, el ruido que generamos, la respiración o el ritmo cardíaco son otros elementos que merecen toda nuestra atención. Unos preciados indicadores nos ayudarán a medir todas estas variaciones en tiempo real.

Llegados a esta parte solamente queda decir que la clave para disfrutar de este videojuego se encuentra en nuestro aprendizaje como cazador, adquirir a través de nuestros merecidos trofeos unas capacidades que se reflejan tanto en las habilidades físicas de nuestro personaje como en el manejo de las herramientas o el conocimiento del entorno. Poco a poco seremos capaces de ir creando nuestras estrategias en base a nuestra experiencia, desbloqueando primero aquellas aptitudes o mejoras que más se asemejen a nuestra forma de cazar, especializándonos por ejemplo, en el rastreo, el manejo de una determinada arma, en el empleo de llamadores y reclamos o haciendo uso de posiciones y estructuras fijas de caza que nosotros mismos iremos construyendo. Incluso haciendo uso de todas estas técnicas y dominarlas no será suficiente, cultivar virtudes como la paciencia y el sigilo siempre tendrá su recompensa pues los animales se comportan de forma realista y a menudo nos lo pondrán difícil.

 

 

Por lo demás The Hunter: CoW es muy parecido a cualquier otro juego de mundo abierto. Posee un completo interfaz repleto de información interesante sobre la fauna, los parques naturales que exploramos y podemos organizar todo nuestro inventario, de vez en cuando habrá que dedicar unos minutos a gestionarlo como es debido.

Repartidos por todo el mapa encontramos campamentos que nos permiten grabar la partida y adquirir valioso material o emplear un quad para movernos más rápidamente (con la escandalera que supone llevar una moto para ir de caza) Incluso es posible utilizar una tienda de campaña para dormir y esperar a una hora determinada (acampar y el alojamiento en los campamentos cuesta dinero) De esta forma podremos salir a cazar al amanecer o durante la noche para seguir de cerca los hábitos de ciertos animales. La caza nocturna, ayudándonos con una linterna, es otra de las posibilidades que ofrece el juego, así como el uso de arcos para suprimir el sonido de los rifles y las escopetas.

También encontramos otros puntos de interés y secretos repartidos por los mapas, que además de premiarnos con puntos de experiencia, nos arrojan información sobre áreas importantes y detalles históricos sobre los parques naturales por los que nos movemos.

Como broche final, encontramos una entretenida modalidad multijugador donde podremos disfrutar de cacerías con hasta 8 jugadores, en cooperativo y competitivo. No es que aporte mucho pero siempre se agradece cualquier modo extra, sobre todo un multiplayer que funcione correctamente.

 

 

 

=Conclusión=

Poner a prueba nuestra habilidad en un simulador como The Hunter: CoW ha sido una auténtica gozada para los sentidos. Es cierto que recomendarlo puede ser complejo pero si te atraen los videojuegos con escenarios naturales, te gustan los juegos realistas y sientes cierta predilección por las experiencias más serias es muy probable que este juego consiga atraparte. Es minucioso, emocionante, relajante y muy envolvente en algunos momentos. Para muchos su concepto puede resultar aburrido y poco atractivo, pues se reduce a esto: intenso desarrollo de un personaje, 128 km cuadrados de terreno y cazar sin descanso bajo unas directrices fieles a la realidad. Eso es todo.

 

 

=Lo mejor=

 

  • Mecánica de juego exigente y realista, con buenos detalles

 

  • Apartado gráfico y sonoro de los escenarios sobresaliente, así como unos efectos climáticos perfectamente recreados. El diseño y el comportamiento de las armas es muy bueno. Arsenal escaso pero efectivo, contundente y variado

 

  • Sistema de progresión muy completo adaptado al arte de la caza

 

  • Comportamiento realista de los animales. Cada especie cuenta con sus conductas y horarios de más actividad, así como sus zonas de comida y descanso. Algunos no dudarán en atacarnos si se ven acorralados

 

  • Dos enormes mapas diferentes para explorar libremente donde encontramos misiones secundarias, puntos de interés, secretos y campamentos para desbloquear. Duración y tarea por partida doble

 

 

=Se podría haber mejorado=

 

  • El sistema de progresión es lento y nos llevará mucho tiempo desbloquear todas las habilidades y ventajas. Este detalle es una arma de doble filo porque es muy posible que hayamos terminado de explorar completamente los dos escenarios y todavía no hayamos completado todas las habilidades. Y posiblemente cuando eso ocurra ya estarás un poco cansado de recorrer tanto monte. Descubrir campamentos, encontrar coleccionables, construir puestos de caza y sobre todo abatir trofeos nos dan valiosa experiencia pero sin duda lo que más puntúa es completar ciertas misiones secundarias que nos encargan personajes de la región. Estas tareas opcionales ofrecen un gran beneficio económico y PX pero no son demasiado interesantes

 

  • Presencia de algunos bugs y tirones de imagen puntuales

 

  • Aunque tenemos variedad de animales entre los dos escenarios sumar alguna especie más a la lista hubiera estado bien

 

  • Nos ha faltado poder desenvolvernos en un entorno nevado pero El DLC Medved-Taiga National Park soluciona este problema con un nuevo parque helado. Los usuarios de PC ya pueden disfrutarlo, sin embargo los jugadores de consola tendrán que esperar un poco más

 

 

Poner a prueba nuestra habilidad en un simulador como The Hunter: Call of the Wild ha sido una auténtica gozada para los sentidos

 

 

 

Versión analizada: PlayStation 4

 

 

 

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Etiquetas Simulación

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RUBIO

Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica que desafíe tendencias comerciales y accesibles.

6 comentarios

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    • RUBIO 18 de enero de 2018 a las 07:22 Responder

      Es un buen juego Voye. A mi me tiene enganchado desde octubre, entretenido, adictivo y además tienes para de dedicarle muchas horas. Básicamente es evolucionar tu personaje, explorar el monte de aquí para allá y cazar. No esperas ni necesitas otra cosa, es lo que realmente mola, ir puliendo tu personaje y afinar tus dotes como cazador, a eso vas sumando muy lentamente equipo cada vez mejor y así vas cerrando una experiencia muy satisfactoria.

  1. Voyevodus 18 de enero de 2018 a las 10:48 Responder

    Lo interesante para mí, personalmente, es que sus mecánicas son de juego de sigilo, y cuando lo vi contigo pude comprobar que tenía bastantes opciones, que la ambientación estaba trabajada y que gráficamente era bueno (aunque también vimos un par de bugs de los guapos jejeje).

    El problema es que sabes que a mí no me gusta nada la caza. La respeto mucho, aunque tampoco toda. Y no pocas veces es necesaria. Pero no me gusta.

  2. Chovi 18 de enero de 2018 a las 18:02 Responder

    Buen análisis Rubio. A mí la verdad, no me llaman nada este tipo de juegos tan lentos en aprendizaje, será porque tengo poca paciencia y porque tampoco me llena la caza. Por lo que he podido ver parece que han realizado un buen trabajo con el juego, a la falta de actualizaciones que mejores esos errores o bugs, que parece que tiene, por lo que mencionáis
    Saludos.

  3. RUBIO 19 de enero de 2018 a las 07:29 Responder

    Generalmente el juego funciona bastante bien y hay que señalar que esos bugs son los clásicos errores que aparecen en muchos sandbox y que puedes encontrar en juegos como Skyrim. Aqui, en ocasiones, te encuentras con algún animal que se ha quedado “enganchado” en algún obstáculo, como una roca o un árbol, algún fallo en el sonido, etc. Sin embargo el bug más habitual es uno en el que de pronto desaparece todo el inventario de tus manos, sucede cuando estás cambiando entre los distintos llamadores y otros objetos. Se soluciona rápido, seleccionas la cámara de fotos, haces zoom, vuelves a cambiar de objeto y de nuevo aparecen tus manos sujetando el rifle.
    Otra cosa buena que hay que mencionar es el DLC Medved-Taiga National Park que introduce un nuevo mapa nevado al juego. En consola todavía no tiene fecha pero los jugadores de PC ya suman otro tercer mapa completamente nuevo al juego. Caza y diversión para rato señores.

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