Soma

Análisis Soma

El fondo del mar es oscuro y alberga horrores

 

Dicen que estar debajo del mar es lo más parecido a estar en otro planeta. SOMA, es un videojuego misterioso en cuyo interior se esconde una brillante historia de terror y ciencia ficción, pero al final termina despertando más interés lo segundo que lo primero. Para descubrirla, el juego simplemente nos pone una condición: jugar a su manera, de una forma que se aleja del estándar actual, apostando fuertemente por la inmersión y por una experiencia de terror orientada al solitario y masoquista jugador nocturno. Se agradece que aún se hagan videojuegos como SOMA. Sin embargo, su reconocimiento, al igual que le sucede al protagonista del juego, seguramente termine sumergido en lo más profundo del mar. A esto contribuye el hecho de que el terror en primera persona es un recurso demasiado habitual durante los últimos años.

Simon acude al médico para realizarse un escáner cerebral debido a un fatal accidente de coche. Cuando despierta en la silla de la consulta donde horas atrás había perdido el conocimiento, descubre que no se encuentra en el mismo lugar, ni en el mismo año. Aquella oscura y futurista estancia pertenece a una misteriosa estación subacuática que se encuentra bajo el Océano Atlántico, la PATHOS-II. Es el año 2152 y un enorme cometa se ha estrellado en nuestro planeta arrasando toda la vida de la superficie. Los únicos supervivientes son el personal de la PATHOS-II, una instalación de lanzamiento espacial convertida ahora en un lugar decadente y aparentemente abandonado donde las máquinas creen que son personas. La situación comenzó a volverse desesperada y uno de los científicos tuvo una increíble idea para poder sobrevivir; introducir la conciencia de cada uno de los miembros de la instalación en un programa artificial llamado ARCA para después lanzarlo al espacio. Finalmente esto nunca llegó a ocurrir pero ¿qué es lo que pasó realmente en el interior de la PATHOS-II? ¿qué pinta Simon en todo esto?.

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Merece la pena descubrir la historia de SOMA. Y digo merece la pena porque como juego, mecánicamente hablando, no es una experiencia para todo el mundo. De hecho habrá mucha gente que posiblemente lo deje durante la primera hora. Desvelar poco a poco el argumento de un juego husmeando en terminales cerrados, leyendo documentos secretos y esquivando a extrañas y retorcidas criaturas a las que no podemos abatir, solamente evitar, es un viaje que no todos los jugadores están dispuestos a soportar. En el fondo (nunca mejor dicho) se hace un poco exigente, agobiante, incluso asfixiante. Pero en ese momento, al experimentar esa desesperación y angustia, es cuando descubres que el juego ha cumplido su objetivo; situar al jugador justamente donde se propone. Un entorno realmente incómodo, debajo del mar, completamente aislado y obligándolo a explorar con detenimiento una ruinosa instalación con la única compañía de la luz de su linterna.

En SOMA siempre avanzamos, nunca volveremos a un punto anterior ni descubriremos varios caminos a seguir. Parece sencillo pero la exploración por el escenario es pausada, precavida y llegado a un punto, tensa. A menudo seguimos un único camino, oscuro y con recovecos, donde en cada sección tendremos que aprender a lidiar con un tipo de amenaza. Sobrevivir en un entorno hostil donde no puedes hacer frente a un enemigo, más aún cuando tampoco sabes exactamente a lo que te enfrentas. La imaginación es una arma poderosa y los creadores del juego han querido aprovecharse de esto a través de unos inquietantes encuentros con los enemigos del juego. Estas criaturas aparecen en un punto determinado del nivel y tienen comportamientos y reacciones diferentes. Solamente comparten una característica, y es que no pueden ser destruidos por el jugador.

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En esta aventura no hay muchos malos pero cuando hacen acto de presencia ocupan toda nuestra atención. Los creadores del juego siempre sostuvieron que los enemigos eran una pieza clave de la experiencia, y de hecho lo son, pero no llegan a calar ni a impactar tanto como esperaban. En parte puede ser debido a su peculiar apariencia, y aunque algunos encuentros acojonan en general es la tensión de no encontrar una salida y la capacidad para orientarnos para poder huir de ellos lo que realmente nos pone a prueba.

El encanto y el valor de SOMA radica en su forma de jugar, en el diseño de los niveles, en su gran argumento y en la habilidad del jugador poniendo en práctica el arte del sigilo. La exploración, la pericia para esquivar una muerte segura, la investigación del entorno, la interacción con los elementos del escenario para resolver pequeños puzzles. En determinados momentos explorar los exteriores de las instalaciones de la PATHOS-II, surcando un creíble, oscuro y misterioso fondo marino, es una gozada para los sentidos que consigue hacerte creer que estás ahí abajo, embutido en tu escafandra a cientos de metros bajo el agua en pos de tu siguiente objetivo.

 

=Conclusión=

SOMA es un viaje a lo desconocido a través del caos para descubrir la historia de un misterioso lugar y sus supervivientes. En su contra juega que hay demasiadas propuestas de terror subjetivas, demasiadas situaciones parecidas ya vividas y demasiados enemigos raritos pasados por nuestra retina. Es un subgénero que se retroalimenta una y otra vez a base de otros títulos de éxito y por supuesto del propio cine. Sin embargo este detalle no consigue minarlo demasiado ya que el terror cede protagonismo al poderoso ambiente sub-acuático y a una estupenda historia de ciencia-ficción, de las mejores que he visto en un videojuego, y que es descubierta por el jugador a base de esfuerzo y habilidad, sin introducciones cinematográficas ni purpurina visual barata. Solamente el jugador, el juego y el reto que este propone al primero. A cambio, SOMA estará dispuesto a revelarte una historia que seguramente recordarás durante mucho tiempo.

 

 

=Puntos fuertes=
  • La exploración de los variados y bien diseñados niveles prescindiendo de elementos indicativos en pantalla con el interesante añadido de que solamente podemos combatir a nuestros enemigos con la habilidad y el ingenio. El reto que supone salir airoso de cada situación sin morir y sin poder matar es gratificante
  • La capacidad de inmersión, el sonido y una historia profunda e inteligente que según vamos descubriendo va atrapándote más y más
  • Los “paseos” por el fondo del mar de una sección a otra son sencillamente geniales. La sensación de estar bajo el océano está bien conseguida y la interacción en el entorno como método para descubrir pistas y progresar en la aventura añade profundidad
  • Si disfrutaste con Alien: Isolation, la experiencia que ofrece SOMA se mueve en niveles parecidos. Su apartado técnico queda por debajo del juego de The Creative Assembly pero sabe cómo jugar sus cartas y no es algo que afecte en absoluto al conjunto

 

=Se podría haber mejorado=
  • Los enemigos cumplen su cometido, resultan originales y cuando aparecen en escena aceleran el ritmo y la tensión del juego pero no terminan de resultar convincentes y transmiten sensaciones dispares. Algunos encuentros son demasiado sencillos
  • Los tiempos de carga son de otra época

 

 

Versión analizada: PlayStation 4

 

 

8
Etiquetas Frictional Games

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RUBIO

Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes
pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica
que desafíe tendencias comerciales y accesibles.

3 comentarios

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  1. malevolus 4 de diciembre de 2015 a las 18:26 Responder

    Alien Isolation me flipó mucho, siempre tengo mono de buenos survivals y por loq he visto de Soma no llega a su nivel xo aun asi me tira bastante. Lo mismo le doy una oportunidad

    saludos

  2. voyevodus 11 de diciembre de 2015 a las 15:01 Responder

    Sí que te ha gustado sí!!!!!
    jejejejejeje
    Coincido en casi todo menos en la nota, aunque tampoco por mucho. Es un juego demasiado poco profundo. Isolation, por ejemplo, creo que se lo come con patatas en todo menos en argumento, y con esto no quiero decir que el del juego de Alien sea flojo, pero es que junto con la ambientación, la trama es lo mejor de Soma.

  3. RUBIO 11 de diciembre de 2015 a las 17:31 Responder

    Hola Voyevodus

    Coincido, un poco más de profundidad le hubiera sentado de maravilla y por supuesto que Alien: Isolation se lo come con patatas en todos sus aspectos, salvo la historia como bien señalas. No obstante no debemos olvidar que es un juego digital y de 27 pavos. Esto por supuesto no siempre es excusa pero aplaudo su propuesta, que aunque no es perfecta, ofrece una experiencia diferente y en algunos momentos su historia nos reserva instantes, me atrevo a decir, memorables.

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