Análisis Max Payne 3

Max Payne 3

Con la música a otra parte

 

Corría el año 2001 cuando un estudio finlandés conocido como Remedy, lanzaba al mercado un videojuego llamado Max Payne. Un título de acción en tercera persona con un argumento oscuro y adulto, acompañado de una narración sólida, profunda y decadente. Una historia de cine negro escrita por el guionista Sam Lake, la misma persona que ponía el rostro al personaje de esa historia. Una silueta que no proyecta a uno de los personajes más importantes del mundo de los videojuegos, pero sí a uno de los más recordados, gracias entre otras cosas al significado de su nombre en nuestro idioma. Máximo Dolor.

Pero lo que popularizó a este juego fue su ingrediente estrella, el tiempo bala, una innovación en los videojuegos que lo catapultó a la fama y cuya onda expansiva sigue alcanzando a muchos títulos hoy en día. Muchos lo apodaron y lo apodan como “efecto Matrix” pero Remedy siempre sostuvo que el videojuego ya se encontraba en desarrollo cuando se estrenó la película. Lo cierto es, que este efecto introducido por primera vez en los videojuegos gracias a Max Payne, no buscaba imitar los efectos ni los movimientos de Neo y compañía, sino elevar, recrear y ralentizar para deleite del jugador, uno de los momentos cumbre del cine y el videojuego de acción, el tiroteo y el resultado de las balas perdidas en un escenario.

Dos años después Remedy lanzaba la segunda parte de su exitoso videojuego, teniendo de nuevo una buena acogida por parte de la crítica y de los jugadores, The Fall of Max Payne mejoraba aspectos de la primera parte, pero obviamente el balazo no profundizó tanto como el primero. Ese mismo año, la licencia fue adquirida por Take Two Interactive, dueña y señora de Rockstar Games, creadores de videojuegos con un estilo muy particular y cinematográfico, donde el antihéroe, mucho más interesante que el buen chico, reina por doquier.

Max Payne 3

Una cosa está muy clara y es que Max Payne 3 no podría haber caído en mejores manos, es más, cuando acabamos la aventura nos damos cuenta de que nadie más podría haberlo hecho con tanto acierto. Rockstar acoge, mima y genera una auténtica factoría de antihéroes con historias y argumentos turbios. Donde otros videojuegos solo flirtean, esta compañía muestra sin pudor la decadencia, la maldad y la tragedia humana, presentando personajes atormentados por una cruda historia, a menudo bastante más real que las que vemos en otros videojuegos. Al final, el jugador siempre termina identificándose con estos personajes y con su amarga existencia, en gran parte gracias a su estilo cinematográfico. Estos son los ingredientes imperfectos con los que esta compañía crea oro.

Max Payne 3 es como un hijo adoptivo ideal que se ajusta perfectamente a la familia Rockstar. Sus nuevos padres han sabido respetar el pasado y el origen de este personaje junto a su historia.

La narrativa conserva la calidad de la primera parte, pero cambia la forma de transmitirse, el estilo de novela gráfica o de cómic deja paso a una dirección cinematográfica brillante, muy espectacular, con un ritmo cercano a los films de Michael Mann y algunos efectos visuales que parecen estar sacados de algunas películas de Oliver Stone.

Con esta puesta en escena encontramos a un Max Payne aun más maduro y machacado, que sigue arrastrando las cicatrices y el dolor del pasado. En un último intento de salir a flote, decide aceptar la oferta de un antiguo compañero y viaja a Sao Paulo para trabajar como guardaespaldas privado de una rica familia. Lo que Max no sospecha es que de nuevo va a desatarse un infierno en torno a él, con algunos momentos que sin duda dejarán huella en el jugador.

La implementación del motor Rage y el sistema de físicas Euphoria ha sido un completo éxito, que combinado con el tiempo bala ha llevado el pilar de de la jugabilidad de Max Payne a un nuevo nivel de diversión y espectacularidad. Todos estos elementos técnicos ya los pudimos apreciar en el gran Red Dead Redemption, con un comportamiento de las físicas impresionante y un sistema de daños en los cuerpos para quitarse el sombrero, pero en Max Payne 3, todas estas virtudes y tratándose del juego que es, se aprecian de una manera todavía más espectacular, beneficiándose de uno de los apartados técnicos más avanzadas de esta generación.

Max Payne 3

El primer Max Payne fue uno de los primeros juegos en introducir un sistema de partículas avanzado, ahora en pleno 2012 los escenarios del juego de Rockstar tienen elementos destructibles, otros se mueven y saltan por los aires, pero es algo a lo que ya estamos acostumbrados y no tiene el impacto que tuvo en su día, cuando lo vimos por primera vez.

El apartado sonoro es muy bueno en general, pero si algo merece ser aplaudido es su estupenda banda sonora, con unos temas hipnóticos, que acompañan perfectamente el ritmo de cada situación.

Respecto al doblaje, de nuevo Rockstar nos trae un juego no doblado a nuestro idioma. Hay que decir que las voces en inglés son de calidad, pero lo subtítulos en castellano son minúsculos, tanto, que hay que forzar la vista hasta tal punto que puede llegar a ser molesto leer los textos.

Rockstar ha creado un control muy óptimo para manejar a Max y sus movimientos desde un mando. Las versiones de los primeros Max Payne que salieron para PS2 y Xbox padecían un control mutilado, echándose de menos la precisión del ratón y el teclado. Esta vez el control ha sido pensado para jugarse con un par de joysticks, con un control total durante el tiempo bala y en todas las situaciones. El control es muy bueno pero aun así, me pica la curiosidad por probarlo en un PC y comparar la precisión.

Max Payne 3 se beneficia de uno de los sistemas más utilizado durante esta generación, al igual que su ” tiempo bala” ha sido copiado por infinidad de títulos, el juego de Rockstar introduce un muy bien aplicado sistema de coberturas, que sin duda enriquece y mejora los tiroteos. Otro de los detalles que llama la atención por ser una novedad en la serie, es la posibilidad de terminar en el suelo o encima de otras superficies después de haber usado el “tiempo bala”, pudiendo disparar y rematar a nuestros enemigos con unas poses muy peliculeras.

Nuestros enemigos son variados y bien diferenciados, se mueven con soltura por el escenario, aprovechándolo, y muestran una actitud agresiva durante los tiroteos. Por eso sabe tan bien cuando los abatimos, recreándonos mientras llenamos su cuerpo de plomo.

El juego cuenta con el arsenal variado de cualquier juego de acción: pistolas automáticas, revólveres, escopetas, subfusiles, carabinas, fusiles de asalto, rifles de francotirador… las armas en tercera persona se aprecian poco, pero en los momentos donde la acción se ralentiza y se ven más de cerca, podemos ver una buena recreación, siendo las mayores beneficiadas las pistolas, donde podemos apreciar durante estos momentos, las partes móviles como la corredera y la ventana de expulsión del casquillo.

Max Payne 3

La saga Max Payne efectivamente es una serie de acción, así lo demostraron las dos primeras partes de Remedy y Rockstar ha dejado claro que puede hacerse con una licencia ajena y mantener su nivel e incluso mejorarlo, pero lo que ha dejado clarísimo es la importancia que tiene la acción en la actualidad del videojuego y en Max Payne 3 tendremos los tiroteos clásicos con los matones de turno pero la acción se ha multiplicado con algunos momentos y situaciones que pretenden dar una mayor variedad a las situaciones pero que parecen sacados de Call of Duty. Persecuciones a bordo de un vehículo mientras disparamos con una ametralladora ligera a otros vehículos y a grandes cantidades de enemigos, incluso algunas armas con visión subjetiva a lo FPS. Habrá gente que este detalle le parezca maravilloso y otros que lo odiarán. Es un guiño parecido al que hizo EPIC en GoW3, incluyendo ese fusil que también permitía la vista en primera persona. A nivel personal me parece algo ligeramente curioso pero nada más. Sé lo que debo esperar de un juego como Max Payne y si quiero jugar un FPS me compro un FPS.

El juego dispone de 5 modos de dificultad, fácil, normal, difícil, extremo y clásico. Si empezamos la aventura en el modo normal, el juego ya es exigente, algo que se agradece ya que tendremos que aplicarnos más en el siguiente modo de dificultad si queremos desbloquearlo.

Una de las grandes virtudes de Max Payne 3 es su larga duración, la historia principal se divide en XIV capítulos bastante extensos y la variedad de situaciones y algún salto temporal multiplican considerablemente la duración y la diversión.

Otra de las novedades actuales de las que se beneficia Max Payne 3 es de un amplio modo multijugador por equipos que permite hasta 16 jugadores, con diferentes modos de juego como Max-Asesino y Guerra de bandos donde encontraremos el típico duelo por equipos, capturar la bandera, conquista, cacería… y otros modos cooperativos/competitivos. También se ha introducido un modo arcade donde tendremos que intentar conseguir la puntuación más alta mediante la precisión de nuestros disparos.

Prácticamente, nos obligan a pensar que los modos multijugador deben ser un extra obligado en casi todos los juegos de acción, pero en el caso de Max Payne 3, es simple relleno (como en otros muchos juegos), ya que su principal atractivo es el modo historia que una vez superada, invita a empezar en un nivel de dificultad más alto.

 

=Puntos fuertes=

  • La historia principal es larga, rica y variada.
  • Apartado técnico de auténtico lujo
  • Su personaje, la historia y su dirección cinematográfica no dejará a nadie indiferente

 

=Se podría haber mejorado=

  •  Los subtítulos en castellano son demasiado pequeños y su lectura puede resultar bastante incómoda en algunos momentos, ya que no queremos perder detalle de las imágenes que salen durante los vídeos.
  • En algunos momentos la acción se dispara demasiado y el juego plantea algunas situaciones que parecen sacadas de un Call of  Duty. Estos momentos son espectaculares y buscan la variedad, pero chirrían un poco en un juego de Max Payne.
  • Max Payne 3 posee animaciones de remate o ataques cuerpo a cuerpo, algo que puede pasar fácilmente desapercibido para el jugador, ya que normalmente no nos acercamos demasiado a nuestros enemigos. Es un detalle que quizá Rockstar no ha sabido sacar partido correctamente y es una pena porque las animaciones también son espectaculares, pero rara vez se producen situaciones que inviten a atacar de esta manera. Si nos acercamos a un enemigo y pulsamos el botón de disparo, Max golpea al adversario para después rematarlo disparándolo a bocajarro a cámara lenta.

 

=Conclusión=

¿Es Max Payne 3 una obra maestra? desde mi humilde opinión pienso que es un calificativo que los medios profesionales utilizan con demasiada facilidad hoy en día. Si consideramos obras maestras a todos los juegos que califican con nueve o nueve y medio aparte de estar arruinados, el significado de obra maestra perdería su sentido (si no lo ha perdido ya). Actualmente lo difícil no es encontrar un juego bueno, eso es sencillo y hasta normal, lo realmente complicado es encontrar algo distinto, original y personal. Max Payne 3 es muy bueno, pero no inventa nada nuevo.

Definir a Max Payne 3 como una obra maestra quizá es pasarse un poco, pero de lo que no hay duda es que estamos ante un grandísimo juego de acción en tercera persona, de los mejores. Esta conclusión prefiero terminarla con las palabras que utilizó el CEO de Remedy cuando Rockstar le mostró su juego. “Max Payne 3 es una jodida maravilla” Pues eso es lo que es, una maravilla de los juegos de acción.

 

 

Cada bala que disparo lleva escrita tu nombre

 

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RUBIO

Rubio en Google+ Redactor jefe de BornToPlay. Los videojuegos son una de mis grandes pasiones. Actualmente escribo especiales y analizo los últimos títulos manteniendo siempre una valiosa conexión con aquellos clásicos que marcaron el rumbo del videojuego. Firme defensor de toda mecánica que desafíe tendencias comerciales y accesibles. No soy un periodista ni un mercenario, soy un jugador.

12 comentarios

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  1. STAHLECKER 31 de mayo de 2012 a las 13:30 Responder

    Parece ser un gran titulo que dara caña este año.Dan ganas de jugarlo con un analisis asi.Lo que me tira un pelin para atras es eso que has comentado de los momentos “Call of Duty”,espero que esta saga no pierda su sello personal…

  2. Cejel 15 de junio de 2012 a las 18:38 Responder

    Increíble entrega, lo poco que he visto joder te quedas empanado, recuerdo la primera entrega del juego alucinante.
    Max sigue saltando por los aires para disparar a sus enemigos como en las otras sagas, muy bueno, muy bueno y quiero jugar, entretenido es y un buen rato.
    Ya ni que decir la banda sonora, Blade esta es un canteo de BSO, jejeje tenla en cuenta aunque no sea clásica, dan ganas de liarse a tiros =).
    Un saludo chic@s.

  3. Cejel 15 de junio de 2012 a las 18:39 Responder

    Por cierto, los gráficos e infinidad de detalles, sobre todo en los rasgos faciales y más cosillas estan muy logradas, este juego es del año, Max has vuelto borracho.

  4. Corchado 26 de marzo de 2013 a las 18:12 Responder

    Pues estoy apunto de pasarme el juego, y he de decir que me ha enganchado igual que las anteriores entregas. Me está encantando, aunque en algunas ocasiones con los escenarios que hay me parece que hay poca libertad de movimientos para Max y poder explorar mucho mejor la ciudad. La calidad y el argumento del juego es simplemente sublime. Como mola Rockstar.

  5. RUBIO 26 de marzo de 2013 a las 18:17 Responder

    Pues si Corchado, es un gran juego de acción. A mi personalmente me gustó mucho, aunque claro, no dejar de ser un juego de acción a la antigua, avanzar despejando niveles y no hay mucho que explorar o investigar, pero a veces se agradecen juegos asi y sobre todo, tan bien terminados.

  6. Corchado 26 de marzo de 2013 a las 23:13 Responder

    Hombre, es que a nivel de detalle y de como maneja la historia con recuerdos del pasado presente y futuro el juego tiene un nivel sublime. Pero claro, es que este tipo de juegos me gustan y si son tan bien ambientados como este que llega a parecer una película me encanta.

  7. malevolus 27 de marzo de 2013 a las 11:40 Responder

    no había leído esta review Rubio hasta ayer, m ha gustado bastante. de hecho creo que es el análisis q + me gusta. En 1a sola palabra J U E G A Z O.

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