Stick It to The Man!

Análisis de SteamWorld Dig y Stick It to The Man!

SteamWorld Dig y Stick It to The Man!

En este texto os voy a hablar de dos juegos descargables que mucho y poco tienen que ver el uno con el otro. Sus argumentos jugables son totalmente diferentes, pero ambos son un excelente reflejo de lo que muchas veces un jugador busca en este tipo de propuestas y que no puede encontrar en las estanterías. Empezaré por Stick It to The Man!, un título desarrollado por los suecos Zoink! que por su intenciones estéticas seguro llama la atención de cualquiera. De hecho y lo típico a decir en este caso, es que tiene un estilo muy a lo Psychonauts de Tim Schafer (juegazo, lo recomiendo a todo aquel que no le haya dado una oportunidad), cosa que es cierta, pero cabe recordar que es también el mismo estilo que muchas otras veces hemos visto sobre papel o pixel. Sin embargo, ahora no sabría decirte nombres (y eso que he estado un rato intentando recordar), pero es evidente que artísticamente Stick it to the Man! no es ninguna revolución, y que son muchas las obras que en el pasado han usado un trazo similar; no solo los psiconautas. Eso no quita, claro está, que estemos ante un juego muy trabajado visualmente, con unos diseños tanto de personajes como de escenarios sublimes, lo que junto a otra serie de elementos, ayuda a sumergirnos de lleno en un mundo y atmósfera singular pero muy familiar… a decir verdad, ahora al ver de nuevo imágenes del juego me ha venido un sentimiento como de melancolía, de algo vivido intensamente, pero no lo entiendo, porque la aventura es tremendamente corta… aunque claro, será eso, que se me hizo eterno. La historia/el guión son también buenos, y que a un tipo como Ray Doewood, que es un pardillo, le golpee en la cabeza algo caído del cielo no parece del todo extraño, pero sí que luego le nazca del cráneo una extraña mano, casi etérea, de color rosa. Solo con este retrato ya es fácil de imaginar que lo surreal, irreverente, absurdo estará ahí, a la vuelta de cada esquina, bien pegado y lubricado con una buena dosis de cultura pop. Y estoy seguro que sobre el papel todo parecía genial allí en Göteborg, y más seguro estoy todavía de que esta es una de esas cosas nacidas de dentro, hechas con nobleza y con lo contrario de trabajar por rutina. Ahora bien, esto no quita que, según mi ver, Stick It to The Man! debería haber sido más una serie cartoon o una película de animación incluso, pero no un videojuego.

SteamWorld Dig

No hace falta dedicarle muchos minutos para darse cuenta de que detrás de toda esta locura hay seguramente un grupo de chicos muy talentosos, enamorados del mundo e historia creados, pero algo forzados a la hora de meter todo esto en medio de mecánicas y un desarrollo jugable. De hecho, lo más aburrido de este juego es eso mismo, jugar. Ir de izquierda a derecha está bien, porque el paseo es agradable, pero luego toca leer la mente (usando la mano rosa, sí) de los habitantes de sus calles, lo que desemboca en un sinfín de diálogos que, al ser todo en tiempo real, carecen de dramatización y se hacen muy aburrrrrrrridos. Vale que algunos son interesantes, sobre todo cuando todo es novedad, pero a la hora o así de vicio no hacemos más que desear que sean breves en sus explicaciones o, mejor aún, que sean pocos los transeúntes a los que tener que asaltar la mente. Y lo siento pero no podemos esquivar nada de esto, porque todo Stick It to The Man! está repleto de enigmas y cosas a resolver, como buena aventura gráfica que es (otros dirán que es un plataformas… bah). Aunque como pasa en muchos casos a juegos de este género, pierde el encanto porque la lógica desaparece y se establece un patrón de tener que pensar lo que el chico que ideo esos enigmas estaba pensando en la preproducción, por lo que al final acabas por tirar de ensayo y error y por, más que pensar y meditar, simplemente probar y probar por pura inercia. A esto súmale un desarrollo totalmente lineal en términos de aprendizaje, dificultad, y descubrimiento,… y no me digáis que la idea de este juego era esa, porque ya lo sé que esa era la idea, el olvidar por un momento que esto un videojuego para verlo más como una experiencia/paseo audiovisual a un mundo de puerta pequeña. Pero es que es aburrido, y se equivocaron como ya he dicho, algo no interactivo y con más dramatización hubiera sido la suyo. Y repito, es aburrido.

Stick It to The Man!

Luego por otro lado tenemos a SteamWorld Dig, que se apunta la moda de minar/cavar aunque esta vez con un producto corto, muy corto, de mapeado escueto y donde la libertad es reemplazada por retos (no me atrevo a llamarlo misiones) que se encadenan de una forma muy natural y, como mola ahora decir, orgánica. Todo ello hace que la sensación sea la de avanzar casi sin darse cuenta y de estar viviendo algo tan simple pero ameno como la pequeña e insignificante aventura de un steambot llamado Rusty. Las seis uves dobles no las voy a responder, y directamente resumiré que todo se basa en cavar terreno abajo, más difícil como más cerca del núcleo, por lo que harán faltas nuevas herramientas o mejorar las presentes para llegar hasta el fondo de la cuestión. En nuestro camino daremos con todo tipo de minerales, que podremos (deberemos) vender para eso… para tener mejoras con la que seguir cavando. Aunque en realidad el objetivo final de todo esto es divertirse salvar a unos aldeanos, o a nosotros mismos, no recuerdo, de un mal o una tiranía o algo así. Sé que de primeras todo puede parecer un poco absurdo, el cavar, recoger piedras valiosas, volver a la superficie para obtener algo a cambio y ale, de vuelta al trabajo, a las profundidades. Pero lo bueno es que como más hondo cabemos mayor será la diversión ya que el mundo se vuelve cada vez más interesante a medida que bajamos, y también algo más difícil, aunque la curva no es demasiado empinada. Supongo que será cuestión de gustos, pero a mí el tener que trabajar en una cuadricula tan “pequeña” (hay mucho a lo que pegar con el pico en realidad) hace que nos venga ese sentimiento de calidez que nos da nuestra primera mina en Minecraft, por ejemplo, la que hemos construido debajo de casa. Ir a la mina se transforma en un ir a pasar un buen rato, y las escasas 4 horas que dura el juego ayudan mucho a que el viaje sea precisamente eso, algo bueno, porque de haber alargado los chicos de Image & Form Games demasiado el asunto, es fácil de imaginar que pocos hubieran aguantado muchas horas más la monotonía.

 

Y hablando del estudio encargado del juego… ¡son también de Göteborg (Gotemburgo en nuestro idioma)! Así que para los que buscan significado y sentido a todo, aquí tenéis por qué estos dos juegos se han analizado juntos ^^ Para rematar esta sección de StamWorld Dig, decir que su jefe final (y único), es de lo mejor que me he echado encima últimamente. Hoy en día en muchas ocasiones se busca una epicidad desmesurada para los jefazos, y en ocasiones son más tediosos que no un reto (sobretodo en juegos japoneses, donde debemos matar a su segunda, tercera y cuarta reencarnación). El enemigo final de SteamWorld Dig es de la vieja escuela, de mecánica simple pero toca pelotas y se hace realmente divertido el intentarlo una y otra vez hasta acabar con él. Y repito, es divertido.

Así que para resumir todo esto en un par de líneas (a partir de aquí): Stick It to the Man! es grandilocuente en planificación pero pésimo y aburrido como videojuego, mientras que SteamWorld Dig es de corte humilde pero un producto por y para jugones, muy divertido. El primero está disponible para PC (Steam, etc.), Wii U, PS3, PS Vita y PS4 a un precio que ronda los 12€, mientras que el segunda está disponible para Nintendo 3DS, PC (Steam, etc.), PS Vita y PS4 a un precio que ronda los 8€.

 


=Puntos fuertes=

  • De Stick It to The Man! Me quedo con el trabajo artístico y la genial ambientación lograda,
  • De SteamWorld Dig me quedo con lo divertido, adictivo y ameno que se hace.

=Se podría haber mejorado=

  • Stick It to The Man! Peca de ser un mal juego, en general, pero no una mala experiencia, al contrario.
  • Muchos dirán que SteamWorld Dig es repetitivo y poco variado… es cierto. Aunque su brevedad hace que tampoco se eche en falta más.

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Ginger

Colaborador de BornToPlay. Me encanta esto. De todo tipo. De no haber existido los videojuegos supongo no habría tenido esa motivación extra para lograr ser el espermatozoide mas rápido. Estaba impaciente por jugar a Sega Master System.

3 comentarios

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  1. RUBIO 6 de mayo de 2014 a las 14:57 Responder

    Como habitualmente suele ocurrirme cuando leo un nuevo análisis del Sr. Ginger u otros artículos, me quedo con algunas frases que para mi son clave.
    De SteamWorld Dig, ” lo bueno es que como más hondo cabemos mayor será la diversión ya que el mundo se vuelve cada vez más interesante a medida que bajamos, y también algo más difícil” Me ha gustado mucho esa parte. Lo que comentas acerca del jefe final es el otro matiz que ha despertado mi curiosidad. Se echan de menos esos encuentros finales, de los de antes. Sin necesidad de mil mutaciones, simples pero efectivos, tanto en diversión como en dificultad.

    En Stick It to The Man!, me quedo con esta frase, pues resumes con pocas palabras todo el análisis del juego, “debería haber sido más una serie cartoon o una película de animación, pero no un videojuego” Genial.

    Ginger, una vez más, un placer leerte.

    Un saludo

  2. malevolus 7 de mayo de 2014 a las 00:58 Responder

    ummm…. pos no e probado ninguno de los 2 y no creo q destinara mis pocos euros a juegos de esta clase, si acaso el Steam World Dig, q es el que parece mjor pinta tiene. A ti te ha molao más el otro no Franki??? Pa chasco ibamos a estar tú y yo de acuerdo verdad cariño???

    felicidades al autor por el texto

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